Discípulos y Misioneros

Documento de Aparecida: Texto y Comentarios

Comentario n. 463

Frente al panorama que tenemos, al Misión continental tiene que tomar estos elementos para buscar evangelizar de nuevo la persona humana en su integridad. Las acciones pastorales que se sugieren van encaminadas a iniciar o fortalecer la conciencia del varón para que de verdad –y no sólo en teoría-  asuma sus responsabilidades humanas y eclesiales.

Cuando un hombre, un joven crece en valores humanos y cristianos, está en condiciones de vivir su vida de una manera diferente a lo que se hacen los demás. Esta educación en valores auténticos es una exigencia que todo hogar debería procurar para sus hijos. No es una tarea de una semana o de un mes. Implica educar con el ejemplo. Mientras en el hogar los padres de familia, hombre y mujer, no se decidan a mostrar con sus vidas estos valores, difícilmente arraigarán en las nuevas generaciones. Jóvenes virtuosos serán la respuesta frente a adultos degradados.

En segundo lugar, el compromiso cristiano en la familia se verá fortalecido o debilitado por la presencia del padre. Cuando el papá va por delante en sus compromisos cristianos es mucho más fácil que sus hijos lo sigan y aprendan de este modo a vivir cristianamente. Y cuando esto no se da, resulta una tarea verdaderamente ardua para los otros educadores. Un papá responsable y convencido de su fe no sólo da buen testimonio sino que es un auténtico misionero. Un papá superficial en su fe descuida los deberes y tareas poniéndolos en los hombros de los demás. América Latina debe apuntar en esta dirección: evangelizar a la familia y, en especial, a los varones.

Anuncios

noviembre 23, 2010 Posted by | DOCUMENTO DE APARECIDA, ENCUENTRO CON JESUCRISTO, FAMILIA CRISTIANA, MISION CONTINENTAL | , , , , | Deja un comentario

DOCUMENTO DE APARECIDA N. 463

463. Se proponen algunas acciones pastorales:

a)         Revisar los contenidos de las diversas catequesis preparatorias a los sacramentos, como las actividades y movimientos eclesiales relacionados con la pastoral familiar, para favorecer el anuncio y la reflexión en torno a la vocación que el varón está llamado a vivir en el matrimonio, la familia, la Iglesia y la sociedad.

b)         Profundizar en las instancias pastorales pertinentes, el rol específico que le cabe al varón en la construcción de la familia en cuanto Iglesia Doméstica, especialmente como discípulo y misionero evangelizador de su hogar.

c)         Promover en todos los ámbitos de la educación católica y de la pastoral juvenil, el anuncio y el desarrollo de los valores y actitudes que faciliten a los jóvenes y las jóvenes generar competencias que les permitan favorecer el papel del varón en la vida matrimonial, en el ejercicio de la paternidad, y en la educación de la fe de sus hijos.

d)        Desarrollar en las universidades católicas, a la luz de la antropología y moral cristianas, la investigación y reflexión necesarias que permitan conocer la situación actual del mundo de los varones, las consecuencias del impacto de los actuales modelos culturales en su identidad y misión, y pistas que puedan colaborar en el diseño de orientaciones pastorales al respecto.

e)         Denunciar una mentalidad neoliberal que no descubre en el padre de familia más que un instrumento de producción y ganancia, relegándole incluso en la familia a un papel de mero proveedor. La creciente práctica de políticas públicas e iniciativas privadas de promover incluso el domingo como día laboral, es una medida profundamente destructiva de la familia y de los padres.

f)         Favorecer en la vida de la Iglesia la activa participación de los varones, generando y promoviendo espacios y servicios en los campos señalados.

noviembre 20, 2010 Posted by | DOCUMENTO DE APARECIDA, ENCUENTRO CON JESUCRISTO, MISION CONTINENTAL | , , , , | Deja un comentario

Comentario 459-462

Dado que la Iglesia está formada por hombres y mujeres inmersos en un tiempo y una cultura bien definida, con todo lo bueno y limitaciones que presenta, del mismo modo sus miembros comparten parte de esta realidad. No todo son luces pero tampoco todo es sombra. Hay esperanza.

La primera gran afirmación de Aparecida es recordar que el varón tiene asignada una misión que cumplir a nivel personal, social y eclesial. Una misión que es irrenunciable. Está llamado a dar una aportación propia en la sociedad, en la cultura y en la historia. Una forma de concretizar esta vocación es la dimensión familiar, en la cual participa juntamente con la mujer-esposa para construir la sociedad. Su identidad de varón, clara y definida, le lleva a reconocer la insustituible aportación de la mujer.

En ámbito eclesial, el Documento lamenta que en América Latina el varón “brilla por su ausencia”. Claro que esta afirmación va matizada. Pero se reconoce que muchos, la gran mayoría, han estado “al margen” de la Iglesia y del compromiso cristiano. Quizá por eso mismo la mujer ha tenido gran relevancia en muchas tareas eclesiales. El estar un poco al margen, sin comprometerse, con una presencia de “cuerpo presente” en la vida cristiana trae como consecuencia que su misma vida humana –con todas las realidades temporales-  va perdiendo el sentido y calidad de lo humano y cae, tarde o temprano, en la corriente mundana que se aleja de Dios. De allí la enumeración de tantas desgracias: violencia, infidelidad, machismo, etc.

¿Qué se espera del varón? Se espera mucho. Que sea un buen cristiano. Que sea un buen padre de familia. Que sea un buen trabajador. Que sea una buena persona. La lista puede continuar. Pero lo que se quiere volver a enfatizar: tiene que ser un discípulo de Jesucristo para que pueda ser misionero, sal y luz de la tierra en sus actividades temporales. Tiene que comenzar por su misma familia. Ésta es la tarea irrenunciable.

noviembre 18, 2010 Posted by | DOCUMENTO DE APARECIDA, ENCUENTRO CON JESUCRISTO, MISION CONTINENTAL | , , , | Deja un comentario

DOCUMENTO DE APARECIDA N. 549-462

9.6 La responsabilidad del varón y padre de familia

459. El varón, desde su especificidad, está llamado por el Dios de la vida a ocupar un lugar original y necesario en la construcción de la sociedad, en la generación de la cultura y en la realización de la historia. Profundamente motivados por la hermosa realidad del amor que tiene su fuente en Jesucristo, el varón se siente fuertemente invitado a formar una familia. Allí, en una esencial disposición de reciprocidad y complementariedad, viven y valorizan para la plenitud de su vida, la activa e insustituible riqueza del aporte de la mujer, que les permite reconocer más nítidamente su propia identidad.

460. En todos los ámbitos que constituyen su vocación y misión, el varón debe, en cuanto bautizado, sentirse enviado por la Iglesia a dar testimonio como discípulo y misionero de Jesucristo. Sin embargo, en no pocos casos, desafortunadamente, termina renunciando a esta responsabilidad y delegándola a las mujeres o esposas.

461. Tradicionalmente, debemos reconocer que en América Latina y El Caribe un porcentaje significativo de ellos se han mantenido más bien al margen de la Iglesia y del compromiso que en ella están llamados a realizar. De este modo, han venido alejándose de Jesucristo, la vida plena que tanto anhelan y buscan. Esta suerte de lejanía o indiferencia de parte de los varones, que cuestiona fuertemente el estilo de nuestra pastoral convencional, contribuye a que vaya creciendo la separación entre fe y cultura, a la gradual pérdida de lo que interiormente es esencial y dador de sentido, a la fragilidad para resolver adecuadamente conflictos y frustraciones, a la debilidad para resistir el embate y seducciones de una cultura consumista, frívola y competitiva, etc. Todo esto los hace vulnerables ante la propuesta de estilos de vida que, proponiéndose como atractivos, terminan siendo deshumanizadores. En un número considerable de ellos se abre paso la tentación de ceder a la violencia, infidelidad, abuso de poder, drogadicción, alcoholismo, machismo, corrupción y abandono de su papel de padres.

462. Por otra parte, un gran porcentaje de varones se siente exigido familiar, laboral y socialmente. Faltos de mayor comprensión, acogida y afecto de parte de los suyos, valorizados de acuerdo a lo que aportan materialmente, y sin espacios vitales en donde compartir sus sentimientos más profundos con toda libertad, se los expone a una situación de profunda insatisfacción que los deja a merced del poder desintegrador de la cultura actual. Ante esta situación, y en consideración a las consecuencias que lo dicho trae para la vida matrimonial y para los hijos, se hace necesario impulsar en todas nuestras Iglesias Particulares una especial atención pastoral para el padre de familia.

noviembre 15, 2010 Posted by | DOCUMENTO DE APARECIDA, FAMILIA CRISTIANA, MISION CONTINENTAL | , , , , , | 2 comentarios

DOCUMENTO DE APARECIDA N. 437

437. Para tutelar y apoyar la familia, la pastoral familiar puede impulsar, entre otras, las siguientes acciones:

a)         Comprometer de una manera integral y orgánica a las otras pastorales, los movimientos y asociaciones matrimoniales y familiares a favor de las familias.

b)         Impulsar proyectos que promuevan familias evangelizadas y evangelizadoras.

c)         Renovar la preparación remota y próxima para el sacramento del matrimonio y la vida familiar con itinerarios pedagógicos de fe.

d)        Promover, en diálogo con los gobiernos y la sociedad, políticas y leyes a favor de la vida, del matrimonio y la familia.

e) Impulsar y promover en la educación integral de los miembros de la familia, especialmente a aquellos miembros de la familia que están en situaciones difíciles, incluyendo la dimensión del amor y la sexualidad.

f)         Impulsar centros parroquiales y diocesanos con una pastoral de atención integral a la familia, especialmente a aquellas que están en situaciones difíciles: madres adolescentes y solteras, viudas y viudos, personas de la tercera edad, niños abandonados, etc.

g)         Establecer programas de formación, atención y acompañamiento para la paternidad y la maternidad responsables.

h)         Estudiar las causas de las crisis familiares para afrontarlas en todos sus factores.

i)          Seguir ofreciendo formación permanente, doctrinal y pedagógica para los agentes de pastoral familiar.

j)          Acompañar con cuidado, prudencia y amor compasivo, siguiendo las orientaciones del Magisterio, a las parejas que viven en situación irregular, teniendo presente que a los divorciados y vueltos a casar no les es permitido comulgar. Se requieren mediaciones para que el mensaje de salvación llegue a todos. Urge impulsar acciones eclesiales, con un trabajo interdisciplinario de teología y ciencias humanas, que ilumine la pastoral y la preparación de agentes especializados para el acompañamiento de estos hermanos.

k)         Ante las peticiones de nulidad matrimonial, se ha de procurar que los Tribunales eclesiásticos sean accesibles y tengan una correcta y pronta actuación.

l)          Ayudar a crear posibilidades para que los niñas y niños huérfanos y abandonados logren, por la caridad cristiana, condiciones de acogida y adopción, y puedan vivir en familia.

m) Organizar casas de acogida y un acompañamiento específico para acudir con compasión y solidaridad a las niñas y adolescentes embarazadas, a las madres “solteras”, a los hogares incompletos.

n)         Tener presente que la Palabra de Dios, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, nos pide una atención especial hacia las viudas. Buscar la manera de que ellas reciban una pastoral que las ayude a enfrentar esta situación, muchas veces de desamparo y soledad.

mayo 10, 2010 Posted by | ENCUENTRO CON JESUCRISTO, FAMILIA, IGLESIA | , , , | Deja un comentario