Discípulos y Misioneros

Documento de Aparecida: Texto y Comentarios

Comentario n. 464-468

La dignidad de cada persona, desde su nacimiento hasta su muerte natural, necesita ser proclamada y reafirmada en nuestros días, con mucha convicción y con argumentos de razón. Hoy, a comienzos del siglo XXI, pareciera que los pasos en favor de reafirmar los derechos de todas las personas es algo aceptado pacíficamente por todos.

A nivel civil, los Estados se comprometen  a trabajar por los derechos humanos. De modo que cada hombre y  mujer pueda vivir con dignidad en una sociedad de derecho. Al mismo tiempo, las legislaciones ceden ante “nuevos derechos” que son proclamados como tales con cierta ideología y que suelen ir contra derechos fundamentales. Ejemplo concreto lo tenemos en relación al derecho de la vida, y las fuertes campañas que tienen a introducir el aborto en nuestros países.

Antes tales ambigüedades, los discípulos de Jesucristo se les pide dos posturas claras y convencidas: la proclamación y la defensa de la vida. Dado el avance de la secularización, de políticas relativistas y de las presiones de sectores resulta necesario llevar una valiente defensa de la vida. Para los católicos defender la vida debería ser algo normal. Para quien no es católico, pero tiene buena voluntad y una rectitud de conciencia, se da cuenta del valor incomparable de toda persona. Frente a una cultura que ataca la vida, estamos llamados a proclamar la dignidad e integridad de la persona humana.

junio 4, 2011 Posted by | DOCUMENTO DE APARECIDA, FAMILIA, MISION CONTINENTAL | , , , | Deja un comentario

DOCUMENTO DE APARECIDA N. 437

437. Para tutelar y apoyar la familia, la pastoral familiar puede impulsar, entre otras, las siguientes acciones:

a)         Comprometer de una manera integral y orgánica a las otras pastorales, los movimientos y asociaciones matrimoniales y familiares a favor de las familias.

b)         Impulsar proyectos que promuevan familias evangelizadas y evangelizadoras.

c)         Renovar la preparación remota y próxima para el sacramento del matrimonio y la vida familiar con itinerarios pedagógicos de fe.

d)        Promover, en diálogo con los gobiernos y la sociedad, políticas y leyes a favor de la vida, del matrimonio y la familia.

e) Impulsar y promover en la educación integral de los miembros de la familia, especialmente a aquellos miembros de la familia que están en situaciones difíciles, incluyendo la dimensión del amor y la sexualidad.

f)         Impulsar centros parroquiales y diocesanos con una pastoral de atención integral a la familia, especialmente a aquellas que están en situaciones difíciles: madres adolescentes y solteras, viudas y viudos, personas de la tercera edad, niños abandonados, etc.

g)         Establecer programas de formación, atención y acompañamiento para la paternidad y la maternidad responsables.

h)         Estudiar las causas de las crisis familiares para afrontarlas en todos sus factores.

i)          Seguir ofreciendo formación permanente, doctrinal y pedagógica para los agentes de pastoral familiar.

j)          Acompañar con cuidado, prudencia y amor compasivo, siguiendo las orientaciones del Magisterio, a las parejas que viven en situación irregular, teniendo presente que a los divorciados y vueltos a casar no les es permitido comulgar. Se requieren mediaciones para que el mensaje de salvación llegue a todos. Urge impulsar acciones eclesiales, con un trabajo interdisciplinario de teología y ciencias humanas, que ilumine la pastoral y la preparación de agentes especializados para el acompañamiento de estos hermanos.

k)         Ante las peticiones de nulidad matrimonial, se ha de procurar que los Tribunales eclesiásticos sean accesibles y tengan una correcta y pronta actuación.

l)          Ayudar a crear posibilidades para que los niñas y niños huérfanos y abandonados logren, por la caridad cristiana, condiciones de acogida y adopción, y puedan vivir en familia.

m) Organizar casas de acogida y un acompañamiento específico para acudir con compasión y solidaridad a las niñas y adolescentes embarazadas, a las madres “solteras”, a los hogares incompletos.

n)         Tener presente que la Palabra de Dios, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, nos pide una atención especial hacia las viudas. Buscar la manera de que ellas reciban una pastoral que las ayude a enfrentar esta situación, muchas veces de desamparo y soledad.

mayo 10, 2010 Posted by | ENCUENTRO CON JESUCRISTO, FAMILIA, IGLESIA | , , , | Deja un comentario

Comentario n. 431

Nos disponemos a comentar el capítulo 9 del Documento de Aparecida. Poco a poco nos aproximamos al final de dicho documento. En este apartado nos detendremos a considerar aspectos relacionados especialmente  con la familia.

Sabemos que la fe cristiana es una relación con Dios y con los demás. Nos centraremos en los aspectos familiares, que a la luz de Cristo adquieren un sentido nuevo y una misión que cumplir. Hablar de la familia de hoy, a la luz del discípulo misionero adquiere un sentido fuerte, porque es aquí, en esta institución, donde se tiene que vivir esta llamada de Jesucristo.

Encontraremos algunas propuestas de acción que se concretizan en la parroquia o a nivel de diócesis, como es la pastoral familiar. Algunos temas son de gran actualidad y complejidad. Lo que conviene tener presente es la grandeza de la familia en el plan de Dios, redimida por Cristo y llamada a ser sal y luz en nuestros tiempos.

abril 27, 2010 Posted by | ENCUENTRO CON JESUCRISTO, FAMILIA, FAMILIA CRISTIANA, MISION CONTINENTAL | , , , | Deja un comentario

Comentario n. 355-357

La vida humana es una vida recibida, se nos ha dado a cada unos de nosotros. Nos somos los creadores de nuestra existencia. Dios nos ha dado la vida. Dios es la fuente de la vida. Él es la Vida. En el plan de Dios está que los hombres puedan vivir en comunión con Él eternamente. Sabemos que este plan lo quiso llevar a plenitud  de modo  inimaginable por medio de la Encarnación del Verbo. Quiso revelarnos a su Hijo, quien nació de Santa María, y por sus palabras, gestos y milagros, nos ha mostrado el amor del Padre.

Tenemos presente también con el pecado original y los pecados personales el camino de encuentro y comunión con Dios se oscurece, y no es muy viva la conciencia de buscar y amar a Dios sobre todas las cosas. Se pierde un poco en la conciencia la dimensión de una vida eterna. ¿Qué nos queda?  “Comamos y bebamos que mañana moriremos”. Una vida sin horizontes eternos queda reducida a poca cosa. Y hoy nos damos cuenta cómo se presentan distintos “profetas y maestros” diciendo o mostrando cómo deben vivir los hombres de hoy.  En muchas esferas sociales prevalece una dimensión individualista y consumista: “busco solamente lo mío y aquello que me gusta. Los demás no me interesan”. A esto se le llama ‘caminos de muerte’.

No es verdad que quien sigue a Jesucristo se desinteresa por el mundo que le rodea. Tampoco es verdad que quien busca la vida eterna se desentiende de la vida temporal. No se puede acusar a la Iglesia de no buscar el progreso de los pueblos. Recientemente se ha publicado la tercera encíclica del Papa, allí nos encontramos de nuevo con aquella preocupación de impulsar un progreso o desarrollo humano integral. Dios mismo quiere el desarrollo de los hombres, de “todo hombre y de todos los hombres”.

Quien vive su vida cristiana está llamado a vivir en plenitud su vida humana. La condición humana ha sido elevada y ha recibido una dignidad por encima de cualquier otra realidad humana.

agosto 24, 2009 Posted by | ENCUENTRO CON JESUCRISTO, FAMILIA, MISION CONTINENTAL | , , , , , , | Deja un comentario

DOCUMENTO DE APARECIDA N. 337-340

337. La Escuela católica está llamada a una profunda renovación. Debemos rescatar la identidad católica de nuestros centros educativos por medio de un impulso misionero valiente y audaz, de modo que llegue a ser una opción profética plasmada en una pastoral de la educación participativa. Dichos proyectos deben promover la formación integral de la persona teniendo su fundamento en Cristo, con identidad eclesial y cultural, y con excelencia académica. Además han de generar solidaridad y caridad con los más pobres.

El acompañamiento de los procesos educativos, la participación en ellos de los padres de familia, y la formación de docentes, son tareas prioritarias de la pastoral educativa.

338. Se propone que la educación en la fe en las instituciones católicas sea integral y transversal en todo el currículum, teniendo en cuenta el proceso de formación para encontrar a Cristo y para vivir como discípulos y misioneros suyos, e insertando en ella verdaderos procesos de iniciación cristiana. Asimismo se recomienda que la comunidad educativa, (directivos, maestros, personal administrativo, alumnos, padres de familia, etc.) en cuanto auténtica comunidad eclesial y centro de evangelización, asuma su rol de formadora de discípulos y misioneros en todos sus estamentos. Que desde allí, en comunión con la comunidad cristiana que es su matriz, promueva un servicio pastoral en el sector en que se inserta, especialmente de los jóvenes, la familia, la catequesis y promoción humana de los más pobres. Estos objetivos son esenciales en los procesos de admisión de alumnos, sus familias y la contratación de los docentes.

339. Un principio irrenunciable para la Iglesia es la libertad de enseñanza. El amplio ejercicio del derecho a la educación, reclama a su vez, como condición para su auténtica realización, la plena libertad de que debe gozar toda persona para elegir la educación de sus hijos que consideren más conforme a los valores que ellos más estiman y que consideran indispensables. Por el hecho de haberles dado la vida, los padres asumieron la responsabilidad de ofrecer a sus hijos condiciones favorables para su crecimiento y la grave obligación de educarlos. La sociedad ha de reconocerlos como los primeros y principales educadores. El deber de la educación familiar, como primera escuela de virtudes sociales, es de tanta trascendencia, que cuando falta difícilmente puede suplirse. Este principio es irrenunciable.

340. Este intransferible derecho, que implica una obligación y que expresa la libertad de la familia en el ámbito de la educación, por su significado y alcance, ha de ser decididamente garantizado por el Estado. Por esta razón, el poder público, al que compete la protección y la defensa de las libertades de los ciudadanos, atendiendo a la justicia distributiva, debe distribuir las ayudas públicas –que provienen de los impuestos de todos los ciudadanos- de tal manera, que la totalidad de los padres, al margen de su condición social, pueda escoger, según su conciencia, en medio de una pluralidad de proyectos educativos, las escuelas adecuadas para sus hijos. Ese es el valor fundamental y la naturaleza jurídica que fundamenta la subvención escolar.

Por lo tanto, a ningún sector educacional, ni siquiera al propio Estado, se le puede otorgar la facultad de concederse el privilegio y la exclusividad de la educación de los más pobres, sin menoscabar con ello importantes derechos. De este modo se promueven derechos naturales de la persona humana, la convivencia pacífica de los ciudadanos, y el progreso de todos.

junio 5, 2009 Posted by | DISCÍPULOS, ENCUENTRO CON JESUCRISTO, FAMILIA, MISION CONTINENTAL | , , , , , , | Deja un comentario

Comentario n. 331-336

Retomando el Documento de Aparecida, nos encontramos con la consideración que la educación tiene un lugar primario en la formación de la persona, y como consecuencia de la sociedad. A continuación se mira a la identidad de los lugares donde se imparte una educación católica. Como no puede ser de otra manera, los centros educativos católicos nacen en el seno de la Iglesia y participan de su misma naturaleza. Si la Iglesia tiene como misión anunciar a Jesucristo, los lugares de formación católica comparten esta misma misión.

Las instituciones católicas,  las congregaciones que tienen el carisma de la educación, o las escuelas parroquiales nacen como una respuesta a una necesidad en momento concreto. Con el tiempo las instituciones llegan a transformarse en grandes estructuras. Pero si vemos la raíz de todo, al comienzo encontramos la preocupación de una persona por dar a conocer a Jesucristo. Basta pensar en don Bosco, Marcelino Champagnat o las diversas instituciones católicas que llevan adelante la educación. En todos estos fundadores hay un ardiente deseo de anunciar a Jesucristo, de darlo a conocer, de combatir la ignorancia. Y unido a la educación está la preocupación por la humanizar la sociedad.

Son muchos los padres de familia que envían a sus hijos a los centros de formación católicos. Y esto es normal: la formación en los centros católicos  goza de una gran aceptación. Lo que ahora se recuerda es que forma parte de la identidad de estos centros de educación la dimensión religiosa. En concreto la educación cristiana tiene un lugar fundamental dentro del currículum escolar. Por otra parte comporta que cada institución esté en comunión con la Iglesia, que enseñen la doctrina cristiana y ayuden a los niños y jóvenes a responder cada vez mejor a su compromiso cristiano y sean responsables en su compromiso temporal.

En esta etapa de misión, los cnetros de educación católica, tienen un compromiso en el anuncio de Jesucristo, los valores del Evangelio y todo aquello que sea responda a la verdad del hombre, a su dignidad, su vocación y misión.

mayo 30, 2009 Posted by | DISCÍPULOS, DOCUMENTO DE APARECIDA, FAMILIA, IGLESIA, MISIÓN | , , , , , , | Deja un comentario

Comentario n. 301-303

La familia es una institución de una gran relevancia a nivel humano, y por consiguiente también para la formación cristiana.

La familia es “fuente de valores humanos y cívicos“: es en el seno familiar donde la persona adquiere la formación para vivir y convivir en la sociedad. Dado que la persona es un ser social por naturaleza, es decir, no puede realizar su existencia, su vida, su proyecto personal por sí mismos, sino que siempre es necesario contar con un ambiente, con unas personas, con otros que le ayudan en el crecimiento personal.

La familia tiene su fundamento en el matrimonio. Hombre y mujer deciden realizar un proyecto juntos, se comprometen a vivir de modo estable el uno para el otro. El matrimonio es ese compromiso establecido sobre la base del amor y la libertad, entre dos personas que libremente aceptan el vínculo que les une de modo indisoluble.

En la medida que la familia cumple su función la sociedad se fortalece y se enriquece.  Es por esto que la Iglesia proclama con claridad la  verdad del matrimonio y la familia, como instituciones que solo pueden estar a disposición del bien de la persona, de su desarrollo y crecimiento integral.

Creo que todos somos conscientes que crecer en una familia unida es la mejor escuela de la vida. Cuando papá y mamá saben estar a la altura de sus responsabilidades, ellos mismos experimentan la alegría de entregarse mutuamente y por sus hijos.

Y por otra parte también nos damos cuenta que cuando un matrimonio se rompe, es un mal y sufrimiento para todos. Dentro del plan de Dios, está que hombre y mujer vivan su “alianza” de amor durante toda la vida. El paradigma de este amor lo encontramos en Dios mismo, que ha querido hacer una “Alianza con los hombres” y Dios es fiel a esta Alianza. En el fondo, y como causa última, es el pecado el que rompe esta unidad entre Dios y los hombres, y como consecuencia también entro los hombres entre sí. El divorcio no puede ser una bien  ni para los esposos ni para los hijos. Es sobre la unidad del amor que se funda la persona.

Tener matrimonios fuertes, sólidos, bien constituidos, hogares donde se acoge generosa y responsablemente, familias que educan a sus hijos es algo que entra dentro de la misión de la Iglesia. En la medida que papá y mamá viven su fe, se ponen en disposición de transmitir la fe. Este es el mejor modo de cumplir la gran misión continental que la Iglesia quiere impulsar. En la experiencia diaria es donde se realiza la formación cristiana de los hijos, y no sólo en los momentos aislados.

La pastoral familiar tiene un lugar importantísimo para hacer descubrir a los matrimonios que no pueden olvidar o poner en segundo plano la formación cristiana de los hijos. Todo esto viene facilitado cuando hay conciencia de la dignidad del matrimonio.

marzo 21, 2009 Posted by | FAMILIA, FAMILIA CRISTIANA, IGLESIA, MISIÓN, MISION CONTINENTAL | , , , , , , , | Deja un comentario

Comentario n. 284-285

La espiritualidad misionera tiene su fundamento en la docilidad a los impulsos del Espíritu Santo. No está demás el recordar cómo el Espíritu Santo mueve a Jesús durante su misión pública, después de haber recibido el bautismo en el Jordán.  Es el Espíritu Santo el que muestra que Pablo y Bernabé han sido escogidos para la misión. Y a lo largo de la Iglesia, es siempre el Espíritu Santo el que suscita, mueve y robustece la vida del discípulo.

Todos hemos recibido al Espíritu Santo a través de los sacramentos: con el Bautismo y la Confirmación. Luego está en cada uno el dejarlo actuar. El Documento advierte que tener el Espíritu Santo no se limita a una experiencia intimista, que se queda solo y exclusivamente en la persona. Sino más bien, que gracias a que el Espíritu Santo vive en los cristianos, éstos  pueden vivificar, con una vitalidad nueva, – con la vida que viene de Dios-, el caminar cotidiano. Aquí nos encontramos ya con los ámbitos donde hay que realizar la misión. Hace falta recordar que un punto clave de la llamada a la misión es llevar el espíritu cristiano en nuestra propia sociedad, para que ‘en Cristo tengamos vida’.

Con el Bautismo hemos recibido la vocación cristiana, pero a lo largo de nuestra vida, tenemos la oportunidad de descubrir nuestro lugar en esa historia de amor, que es la historia de la Salvación, donde respondemos a Dios con nuestra libertad y con la confianza que Dios puede actuar a través de nosotros, si se lo permitimos. Unos descubren que Dios les llama a servir como presbíteros, a otros les llama a consagrarse en la vida religiosa y la gran mayoría de los bautizados, son lo que viven  su vocación en medio del devenir social, económico, político, cultural… de modo que cada uno está llamado a dejarse guiar por el Espíritu Santo y a responder según nos lo inspire cada día.

febrero 24, 2009 Posted by | DISCÍPULOS, FAMILIA, MISIÓN | , , , , , , , | Deja un comentario