Discípulos y Misioneros

Documento de Aparecida: Texto y Comentarios

Comentario 447-450

Cada uno está llamado a seguir al Señor desde la situación concreta en que se encuentra. De esto hemos tratado muchas veces. Con los ancianos se debe repetir  lo mismo. Ninguno está exento de ser misionero. Ellos también están llamados a incorporarse a la tarea evangelizadora. Algunos puede preguntarse: ¿misioneros en la tercera edad?

Muchas personas han recibido un fuerte impulso  a su vida de fe gracias a la presencia de los abuelos. Ellos han insistido a los nietos, han dedicado tiempo para enseñarle cosas básicas de la fe –que a través de los años han conseguido valorar como verdades fundamentales-  y han rezado con ellos. Cuando los padres de familia tienen, por sus muchas ocupaciones, descuidan la formación cristiana, los abuelos se muestran disponibles  a repetir las verdades básicas del catecismo.

El testimonio de fe por parte de los ancianos es muy importante para la Iglesia. Cuando han participado con frecuencia de los sacramentos puede notarse como su vida se enriquece con los valores del Evangelio. Muchos de ellos muestras virtudes humanas  bien consolidadas junto a la sabiduría de la experiencia. Escucharles es recoger frutos maduros. En la mente de muchos está el ejemplo del siervo de Dios Juan Pablo II que supo darlo todo. Asumió su vejez abrazando la cruz de Cristo.

octubre 25, 2010 Posted by | DISCÍPULOS, ENCUENTRO CON JESUCRISTO, FAMILIA CRISTIANA, MISION CONTINENTAL | , , , , | 1 comentario

DOCUMENTO DE APARECIDA N. 447-450

9.4 El bien de los ancianos

447. El acontecimiento de la presentación en el templo (cf. Lc 2, 41-50) nos pone ante encuentro de generaciones: los niños y los ancianos. El niño que se asoma a la vida, asumiendo y cumpliendo la Ley, y los ancianos, que la festejan con el gozo del Espíritu Santo. Niños y ancianos construyen el futuro de los pueblos. Los niños porque llevarán adelante la historia, los ancianos porque transmiten la experiencia y la sabiduría de sus vidas.

448. El respeto y gratitud de los ancianos debe ser testimoniado en primer lugar por su propia familia. La Palabra de Dios nos interpela de muchas maneras a respetar y valorar a nuestros mayores y ancianos. Incluso nos invita a aprender de ellos con gratitud, y a acompañarlos en su soledad y fragilidad. La frase de Jesús: “a los pobres los tienen siempre con ustedes y pueden socorrerlos cuando quieran” (Mc 14, 7), bien puede entenderse de ellos, porque forman parte de cada familia, pueblo y nación. Sin embargo, a menudo son olvidados o descuidados por la sociedad, y hasta por sus propios familiares.

449. Muchos de nuestros mayores han gastado su vida por el bien de su familia y de la comunidad, desde su lugar y vocación. Muchos son verdaderos discípulos misioneros de Jesús por su testimonio y sus obras. Merecen ser reconocidos como hijos e hijas de Dios, llamados a compartir la plenitud del amor, y a ser queridos, en particular, por la cruz de sus dolencias, la capacidad disminuida o la soledad. La familia no debe mirar sólo las dificultades que trae el convivir con ellos o el atenderlos. La sociedad no puede considerarlos como un peso o una carga. Es lamentable que en algunos países no haya políticas sociales que se ocupen suficientemente de los mayores ya jubilados, pensionados, enfermos o abandonados. Por tanto, exhortamos a elaborar diseños de políticas sociales justas y solidarias que atiendan estas necesidades.

450. La Iglesia se siente comprometida a procurar la atención humana integral de todas las personas mayores, también ayudándoles a vivir el seguimiento de Cristo en su actual condición, e incorporándolos lo más posible a la misión evangelizadora. Por ello, mientras agradece el trabajo que ya vienen realizando religiosas, religiosos y voluntarios, quiere renovar sus estructuras pastorales, y preparar aún más agentes, a fin de ampliar este valioso servicio de amor.

octubre 23, 2010 Posted by | DOCUMENTO DE APARECIDA, ENCUENTRO CON JESUCRISTO, FAMILIA CRISTIANA, MISION CONTINENTAL | , , , | Deja un comentario