Discípulos y Misioneros

Documento de Aparecida: Texto y Comentarios

DOCUMENTO DE APARECIDA N. 458

458. Proponemos algunas acciones pastorales:

a)         Impulsar la organización de la pastoral de manera que ayude a descubrir y desarrollar en cada mujer y en ámbitos eclesiales y sociales el “genio femenino” y promueva el más amplio protagonismo de las mujeres.

b)         Garantizar la efectiva presencia de la mujer en los ministerios que en la Iglesia son confiados a los laicos, así como también en las instancias de planificación y decisión pastorales, valorando su aporte.

c)         Acompañar a asociaciones femeninas que luchan por superar situaciones difíciles, de vulnerabilidad o de exclusión.

d)        Promover el diálogo con autoridades para la elaboración de programas, leyes y políticas públicas que permitan armonizar la vida laboral de la mujer con sus deberes de madre de familia.

noviembre 4, 2010 Publicado por | DISCÍPULOS, ENCUENTRO CON JESUCRISTO, IGLESIA, MISION CONTINENTAL | , , , , , , , | Deja un comentario

Comentario n. 432-436

De la constatación del valor de la familia y del matrimonio deben extraerse algunas consecuencias para el trabajo pastoral  de las diócesis. En primer lugar, una pastoral familiar que trabaja al interno de la iglesia local y, en segundo lugar, que sea capaz de promover una cultura que favorezca a la familia, en sus diferentes miembros.

El anuncio de Cristo, de su obra redentora, y de su celebración en los sacramentos, debe llevar a la convicción que el hombre y la mujer han sido sanados en su interior para que puedan responder a la vocación familiar, como padres y madres responsables. Las rupturas que amenazan a la familia, nacen del corazón, y de poca confianza en la gracia de Dios para vivir una unión que supone la entrega para toda la vida. Los jóvenes cristianos tienes que estar convencidos, porque lo creen y porque se lo proponen, que el matrimonio es una vocación que exige darlo todo.

La Iglesia no puede dejar de  proponer a todos, y en particular  a los creyentes, el gran valor del matrimonio. Si es verdad que algunos matrimonios fallan, esto no es motivo para no poner de relieve los valores que custodia la familia, como educadora en valores y constructora de humanidad.

mayo 6, 2010 Publicado por | FAMILIA CRISTIANA, IGLESIA, MISION CONTINENTAL | , , , , | Deja un comentario

DOCUMENTO DE APARECIDA N. 432-436

9.1 El matrimonio y la familia

432. La familia es uno de los tesoros más importantes de los pueblos latinoamericanos y caribeños, y es patrimonio de la humanidad entera. En nuestros países, una parte importante de la población está afectada por difíciles condiciones de vida que amenazan directamente la institución familiar. En nuestra condición de discípulos y misioneros de Jesucristo estamos llamados a trabajar para que esta situación sea transformada, y la familia asuma su ser y su misión en el ámbito de la sociedad y de la Iglesia.

433. La familia cristiana está fundada en el sacramento del matrimonio entre un varón y una mujer, signo del amor de Dios por la humanidad y de la entrega de Cristo por su esposa, la Iglesia. Desde esta alianza de amor se despliegan la paternidad y la maternidad, la filiación y la fraternidad, y el compromiso de los dos por una sociedad mejor.

434. Creemos que “la familia es imagen de Dios que, en su misterio más íntimo no es una soledad, sino una familia”. En la comunión de amor de las tres Personas divinas, nuestras familias tienen su origen, su modelo perfecto, su motivación más bella y su último destino.

435. Dado que la familia es el valor más querido por nuestros pueblos, creemos que debe asumirse la preocupación por ella como uno de los ejes transversales de toda la acción evangelizadora de la Iglesia. En toda diócesis se requiere una pastoral familiar “intensa y vigorosa” para proclamar el evangelio de la familia, promover la cultura de la vida, y trabajar para que los derechos de las familias sean reconocidos y respetados.

436. Esperamos que los legisladores, gobernantes y profesionales de la salud, conscientes de la dignidad de la vida humana y del arraigo de la familia en nuestros pueblos, la defiendan y protejan de los crímenes abominables del aborto y de la eutanasia; ésta es su responsabilidad. Por ello, ante leyes y disposiciones gubernamentales que son injustas a la luz de la fe y la razón, se debe favorecer la objeción de conciencia. Debemos atenernos a la “coherencia eucarística”, es decir, ser conscientes de que no pueden recibir la sagrada comunión y al mismo tiempo actuar con hechos o palabras contra los mandamientos, en particular cuando se propician el aborto, la eutanasia y otros delitos graves contra la vida y la familia. Esta responsabilidad pesa de manera particular sobre los legisladores, gobernantes, y los profesionales de la salud.

mayo 1, 2010 Publicado por | ENCUENTRO CON JESUCRISTO, FAMILIA CRISTIANA, IGLESIA | , , , , | Deja un comentario

Comentario n. 427-430

Pero la percepción de la Iglesia invita a considerar detrás de todo posible clasificación, que se trata de personas humanas. Como tal, todo hombre y mujer merece respeto y consideración.  A través de la pastoral penitenciaria, la Iglesia invita a quienes están retenidos en las cárceles, a alzar la perspectiva de su vida, a salir del mal –que no está exclusivamente en ellos-, animarles en cuanto personas, anunciarles a Cristo, y si la respuesta es positiva, acompañarles en el camino de conversión. Toda persona puede abrirse a la gracia de la conversión. Es una convicción de la fe cristiana.

La triste realidad que viene denunciada es que las cárceles, faltando programas de rehabilitación, se convierten en escuelas donde quien entró por haber cometido una falta a la ley, saldrá con mayor disposición para continuar el camino de la violencia. Luego se afirma la lentitud de los procedimientos en los sistemas judiciales. Esto hace más compleja la realidad existente. La debilidad del sistema judicial hace que no todos los que quebrantan la ley cumplan con su condena.

Como última consideración sólo me gustaría señalar que detrás de toda violencia contra la persona humana, venga de donde venga, se comete una injusticia. Y también son una ofensa a Dios creador del hombre a su imagen  y semejanza.

abril 10, 2010 Publicado por | IGLESIA | , , , , , | Deja un comentario

Comentario n. 370-372

Los cambios que pudieran darse  para que los cristianos respondan mejor a la vocación cristiana no son fines en sí mismos. Las nuevas líneas de acción a nivel diocesano o parroquial deben considerarse a la luz de la Nueva Evangelización.

Como dice el Documento, no se trata sólo de unas estrategias pastorales, sino de “fidelidad a la misión del Maestro”. En la escucha y meditación de su Palabra, en la respuesta como discípulos, en la apertura a su plan de salvación, en la  comunión  de fe  y en el testimonio constante de los valores del Reino es como  manifestamos vida de cristianos.

La fe recibida no puede quedar sólo en nosotros mismos. Debe ser comunicada, con convicción y alegría a las nuevas generaciones, debe impregnarse en la cultura que vivimos para sanar y purificar, para construir un mundo según la voluntad de Dios Padre, quien quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de su voluntad.

octubre 15, 2009 Publicado por | ENCUENTRO CON JESUCRISTO, FAMILIA CRISTIANA, MISION CONTINENTAL | , , , , , , | Deja un comentario

DOCUMENTO DE APARECIDA N. 370-372

370. La conversión pastoral de nuestras comunidades exige que se pase de una pastoral de mera conservación a una pastoral decididamente misionera. Así será posible que “el único programa del Evangelio siga introduciéndose en la historia de cada comunidad eclesial” (NMI 12) con nuevo ardor misionero, haciendo que la Iglesia se manifieste como una madre que sale al encuentro, una casa acogedora, una escuela permanente de comunión misionera.

371. El proyecto pastoral de la Diócesis, camino de pastoral orgánica, debe ser una respuesta consciente y eficaz para atender las exigencias del mundo de hoy con “indicaciones programáticas concretas, objetivos y métodos de trabajo, de formación y valorización de los agentes y la búsqueda de los medios necesarios, que permiten que el anuncio de Cristo llegue a las personas, modele las comunidades e incida profundamente mediante el testimonio de los valores evangélicos en la sociedad y en la cultura”. Los laicos deben participar del discernimiento, la toma de decisiones, la planificación y la ejecución. Este proyecto diocesano exige un seguimiento constante por parte del obispo, los sacerdotes y los agentes pastorales, con una actitud flexible que les permita mantenerse atentos a los reclamos de la realidad siempre cambiante.

372. Teniendo en cuenta las dimensiones de nuestras parroquias es aconsejable la sectorización en unidades territoriales más pequeñas, con equipos propios de animación y coordinación que permitan una mayor proximidad a las personas y grupos que viven en el territorio.

Es recomendable que los agentes misioneros promuevan la creación de comunidades de familias que fomenten la puesta en común de su fe cristiana y las respuestas a los problemas. Reconocemos como un fenómeno importante de nuestro tiempo la aparición y difusión de diversas formas de voluntariado misionero que se ocupan de una pluralidad de servicios. La Iglesia apoya las redes y programas de voluntariado nacional e internacional -que en muchos países, en el ámbito de las organizaciones de la sociedad civil, han surgido para el bien de los más pobres de nuestro continente -, a la luz de los principios de dignidad, subsidiariedad y solidaridad, en conformidad con la Doctrina Social de la Iglesia.

No se trata sólo de estrategias para procurar éxitos pastorales, sino de la fidelidad en la imitación del Maestro, siempre cercano, accesible, disponible para todos, deseoso de comunicar vida en cada rincón de la tierra.

octubre 12, 2009 Publicado por | DISCÍPULOS, FAMILIA CRISTIANA, MISION CONTINENTAL | , , , , , | 2 comentarios

Comentario n. 360-364

La misión de la Iglesia debe descubrir un sentido  más profundo de la vida humana para que ésta sea plena. Anunciar la vida nueva en Jesucristo supone afirmar que  “la vida se alcanza y madura a medida que se la entrega para dar vida a los otros. Eso es en definitiva la misión”.

Tenemos que fijar nuestra mirada en Jesucristo. Muchas veces nos habló de la vida a través de las parábolas. Un lugar especial tiene aquella donde enseña que el grano de trigo para dar frutos tiene que morir. Pero tenemos que recordar que al centro del misterio cristiano se encuentra el Misterio Pascual: la pasión, muerte y resurrección del Señor. “Nadie me quita la vida, yo la entrego voluntariamente.”

Jesucristo ha enseñado a sus discípulos que  dando la vida es como se recibe. Los primeros discípulos  aprendieron a confiar. Dejaron las redes y se pusieron a caminar. Y solamente porque siguieron al Maestro hasta el final, recibieron el mandato de ir “hasta los confines del mundo”. Ellos  hubieran podido quedarse tranquilos con la vida que llevaban, hubieran podido continuar con sus trabajos que tenían. Pero fueron generosos con lo poco que tenían: se dispusieron a seguir a Jesucristo.

La misión supone una actitud de apertura ante la vida. Un discípulo de Jesucristo comprende que la vida tiene su fuente y origen en Dios Padre. Sabe que la vida la ha recibido como un don. Por tanto “mi vida”  es un don que he recibido. Mi vida encontrará plenitud si la pongo al servicio del Señor y al servicio de los hermanos. Esto es la Misión.

septiembre 27, 2009 Publicado por | ENCUENTRO CON JESUCRISTO, IGLESIA, MISION CONTINENTAL | , , , , , , | Deja un comentario

DOCUMENTO DE APARECIDA N. 307-310

6.4.3 Pequeñas comunidades eclesiales

307. Se constata que en los últimos años ha ido creciendo la espiritualidad de comunión y que, con diversas metodologías, se han hecho no pocos esfuerzos por llevar a los laicos a integrarse en pequeñas comunidades eclesiales, que van mostrando abundantes frutos. Para la Nueva Evangelización y para llegar a que los bautizados vivan como auténticos discípulos y misioneros de Cristo, tenemos un medio privilegiado en las pequeñas comunidades eclesiales.

308. Ellas son un ámbito propicio para escuchar la Palabra de Dios, para vivir la fraternidad, para animar en la oración, para profundizar procesos de formación en la fe y para fortalecer el exigente compromiso de ser apóstoles en la sociedad de hoy. Ellas son lugares de experiencia cristiana y evangelización que, en medio de la situación cultural que nos afecta, secularizada y hostil a la Iglesia, se hacen todavía mucho más necesarias.

309. Si se quieren pequeñas comunidades vivas y dinámicas, es necesario suscitar en ellas una espiritualidad sólida, basada en la Palabra de Dios, que las mantenga en plena comunión de vida e ideales con la Iglesia local y, en particular, con la comunidad parroquial. Así la parroquia, por otra parte, como desde hace años nos lo hemos propuesto en América Latina, llegará a ser «comunidad de comunidades».

310. Señalamos que es preciso reanimar los procesos de formación de pequeñas comunidades en el Continente, pues en ellas tenemos una fuente segura de vocaciones al sacerdocio, a la vida religiosa, y a la vida laical con especial dedicación al apostolado. A través de las pequeñas comunidades, también se podría llegar a los alejados, a los indiferentes y a los que alimentan descontento o resentimientos frente a la Iglesia.

marzo 31, 2009 Publicado por | DISCÍPULOS, DOCUMENTO DE APARECIDA, IGLESIA, MISION CONTINENTAL | , , , , , , , , , | Deja un comentario

Comentario n. 276-277

Poco a poco nos vamos adentrando en el contenido del Documento de Aparecida y en su propuesta de ser discípulos y misioneros. Ahora vienen unos numerales que nos hablan del ‘proceso de formación’, es de particular relieve mostrar que un ‘discípulo’ de Jesucristo necesita de un ‘proceso de formación’, es decir, las respuestas van madurando. ‘Proceso’ nos hace pensar en alguna guía a seguir para llegar a una meta.

Hablar de la formación de los discípulos es volver nuestra mirada al Evangelio, para descubrir la ‘pedagogía divina’. Dios, que habló de muchos modos y en diversos momentos, ahora nos habla por su Hijo, nos dice la Carta a los Hebreos. Los relatos del evangelio nos ayudan a comprender este proceso de la vocación de los discípulos. Anteriormente hemos recordado que Jesús llama a sus discípulos, los invita a que vivan una nueva experiencia de vida; apela a la libertad de cada uno de ellos para que maduren su respuesta. Tiene paciencia, los conoce a cada uno, les ama.

De parte de los discípulos descubrimos que han sido hombres insertos en la realidad que les circundaba, eran muy diversos entre sí, con diversas sensibilidades, edades, ambiciones, oficios, etc. Quien ha leído el libro Jesús de Nazareth, del papa Benedicto XVI puede encontrar una explicación de la variedad del grupo de los ‘Doce’. Ellos ‘lo dejaron todo’, se pusieron en camino, lo siguieron. Escucharon al Maestro, sus predicaciones, vieron sus milagros, le vieron orar, le acompañaron en el camino hacia Jerusalén. Muchos otros creían conocerle, pensando que solo un Maestro que enseñaba con autoridad; un personaje al estilo de los grandes profetas; alguien que les recordaba Juan Bautista.

Pero solamente los discípulos van a confesar que Él era el Mesías, el Hijo de Dios vivo, ellos le conocen de cerca, a ellos se les ha revelado el Misterio de su Filiación divina.

enero 26, 2009 Publicado por | DISCÍPULOS, IGLESIA | , , , , , , | Deja un comentario

DOCUMENTO DE APARECIDA N. 243-245

6.1.1 El encuentro con Jesucristo

243. El acontecimiento de Cristo es, por lo tanto, el inicio de ese sujeto nuevo que surge en la historia y al que llamamos discípulo: “No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva”.

Esto es justamente lo que, con presentaciones diferentes, nos han conservado todos los evangelios como el inicio del cristianismo: un encuentro de fe con la persona de Jesús (cf. Jn. 1, 35-39).

244. La naturaleza misma del cristianismo consiste, por lo tanto, en reconocer la presencia de Jesucristo y seguirlo. Ésa fue la hermosa experiencia de aquellos primeros discípulos que, encontrando a Jesús, quedaron fascinados y llenos de estupor ante la excepcionalidad de quien les hablaba, ante el modo cómo los trataba, correspondiendo al hambre y sed de vida que había en sus corazones.

El evangelista Juan nos ha dejado plasmado el impacto que produjo la persona de Jesús en los dos primeros discípulos que lo encontraron, Juan y Andrés. Todo comienza con una pregunta: “¿qué buscan?” (Jn 1, 38). A esa pregunta siguió la invitación a vivir una experiencia: “vengan y lo verán” (Jn 1, 39). Esta narración permanecerá en la historia como síntesis única del método cristiano.

245. En el hoy de nuestro continente latinoamericano, se levanta la misma pregunta llena de expectativa: “Maestro, ¿dónde vives?” (Jn 1, 38), ¿dónde te encontramos de manera adecuada para “abrir un auténtico proceso de conversión, comunión y solidaridad?” ¿Cuáles son los lugares, las personas, los dones que nos hablan de ti, nos ponen en comunión contigo y nos permiten ser discípulos y misioneros tuyos?

octubre 15, 2008 Publicado por | IGLESIA, MISIÓN | , , , , , | Deja un comentario

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