Discípulos y Misioneros

Documento de Aparecida: Texto y Comentarios

Comentario n. 276-277

Poco a poco nos vamos adentrando en el contenido del Documento de Aparecida y en su propuesta de ser discípulos y misioneros. Ahora vienen unos numerales que nos hablan del ‘proceso de formación’, es de particular relieve mostrar que un ‘discípulo’ de Jesucristo necesita de un ‘proceso de formación’, es decir, las respuestas van madurando. ‘Proceso’ nos hace pensar en alguna guía a seguir para llegar a una meta.

Hablar de la formación de los discípulos es volver nuestra mirada al Evangelio, para descubrir la ‘pedagogía divina’. Dios, que habló de muchos modos y en diversos momentos, ahora nos habla por su Hijo, nos dice la Carta a los Hebreos. Los relatos del evangelio nos ayudan a comprender este proceso de la vocación de los discípulos. Anteriormente hemos recordado que Jesús llama a sus discípulos, los invita a que vivan una nueva experiencia de vida; apela a la libertad de cada uno de ellos para que maduren su respuesta. Tiene paciencia, los conoce a cada uno, les ama.

De parte de los discípulos descubrimos que han sido hombres insertos en la realidad que les circundaba, eran muy diversos entre sí, con diversas sensibilidades, edades, ambiciones, oficios, etc. Quien ha leído el libro Jesús de Nazareth, del papa Benedicto XVI puede encontrar una explicación de la variedad del grupo de los ‘Doce’. Ellos ‘lo dejaron todo’, se pusieron en camino, lo siguieron. Escucharon al Maestro, sus predicaciones, vieron sus milagros, le vieron orar, le acompañaron en el camino hacia Jerusalén. Muchos otros creían conocerle, pensando que solo un Maestro que enseñaba con autoridad; un personaje al estilo de los grandes profetas; alguien que les recordaba Juan Bautista.

Pero solamente los discípulos van a confesar que Él era el Mesías, el Hijo de Dios vivo, ellos le conocen de cerca, a ellos se les ha revelado el Misterio de su Filiación divina.

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enero 26, 2009 Posted by | DISCÍPULOS, IGLESIA | , , , , , , | Deja un comentario

LOS APÓSTOLES MISIONEROS

El Documento de Aparecida es la gran invitación de los obispos de América Latina y el Caribe para que todos los bautizados vivan un camino formativo de discípulos para que sean auténticos misioneros.

Lo podemos entender como el gran desafío que los bautizados tienen en este comienzo de milenio: profundizar en su vida cristiana de modo que Cristo viva en ellos. En realidad es una consecuencia del Bautismo y la Confirmación: hemos recibido un encargo, una tarea, una misión que o la podemos dejar sin respuesta.

Si lo vemos con más profundidad podemos decir que es la “llamada de Jesucristo” a través de sus pastores para que sean sus testigos, los testigos de su Resurrección, los testigos de su amor y perdón.

Quizá muchos de nosotros hemos nacido en un hogar católico, nuestros padres, y familiares han sido católicos; otros tal vez han tenido un camino personal de búsqueda, inquietudes, interrogantes, estudio hasta llegar a la fe católica; otros probablemente han considerado la fe como algo superficial, como algo de poca importancia o para cuando “hay tiempo libre”.

¿Cómo es posible superar una visión reduccionista de la fe cristiana?, ¿Por qué encontramos cristianos tan apostólicos junto a otros tan apáticos? ¿Será que a algunos Jesús no les da los dones y talentos y en cambio a otros sí? ¿O será porque seguimos al Señor como la “muchedumbre” sin acercarnos mucho no sea que el Señor nos pida algo?

Considero oportuno meditar en la vida de aquellos hombres que fueron llamados por el Señor, aquellos “Doce” primeros discípulos que hicieron un camino de formación “del Bautismo de Juan hasta Jerusalén”; hombres comunes y corrientes, muy diversos entre sí, de modos de pensar diferentes, pero que cuando sintieron la llamada del Señor y a medida que fueron entrando en su intimidad descubrieron el sentido de sus vidas y aquello que debían hacer.

Conocieron a Jesucristo, lo siguieron, lo escucharon, entraron en comunión y se les abrió un panorama mucho más grande de lo que se hubieran podido imaginar. Jesucristo les habló como “hermano” y como “amigo”, les mostró la verdad de su existencia y les abrió el camino a la esperanza y a la vida plena.

Lo mejor será que cada uno pueda tomar unos minutos para detenerse en la vida de estos primeros “apóstoles misioneros” y tomar de ellos un impulso para ser también un discípulo misionero. El Papa Benedicto XVI fue comentando la vida de estos discípulos en el 2006, y son un valioso material de reflexión personal, comunitaria, parroquial.

“Los Apóstoles eran compañeros de camino de Jesús, amigos de Jesús, y su camino con Jesús no era sólo un camino exterior, desde Galilea hasta Jerusalén, sino un camino interior, en el que aprendieron la fe en Jesucristo, no sin dificultad, pues eran hombres como nosotros..” Se trata del Apóstol Pedro –pescador, apóstol, roca-; Andrés el protóclito, Santiago el mayor, Santiago el menor, Juan –hijo del Zebedeo, el teólogo, el vidente de Patmos-; Mateo; Felipe; Tomás; Bartolomé; Simón el Cananeo y Judas Tadeo; Judas Iscariote y Matías.

Se pueden descargar estas catequesis. He subrayado algunos aspectos importantes de las catequesis.

junio 21, 2008 Posted by | DISCÍPULOS, IGLESIA, MISIÓN | , , , , , , | 2 comentarios