Discípulos y Misioneros

Documento de Aparecida: Texto y Comentarios

Comentario n. 399-405

Vuelvo a los comentarios después de unos días sin poder  hacerlo. Espero que los lectores no se hayan aburrido de esperar los numerales del Documento de Aparecida. El anuncio del Evangelio lleva a reconocer a la persona humana una dignidad nueva: la de ser hijo de Dios. Desde esta perspectiva se sitúa el actuar de la Iglesia. Cada hombre ha sido querido y amado de un modo particular por Dios.

Viendo la situación de muchos grupos de personas que parecen olvidadas en la sociedad, el documento de Aparecida propone una acción social guiada por los principios de la Doctrina Social de la Iglesia. Significa poner a la persona como centro de la sociedad. Parece sólo una definición pero en realidad significa hacer una distinción de valores según el evangelio.

La pastoral social se ocupa en muchos lugares de hacer llegar una ayuda material y una promoción de la persona para que sea sujeto de su propio desarrollo. Pero también es parte de esta pastoral la promoción del actuar social responsable de los cristianos en la sociedad. Una visión de la sociedad guiada exclusivamente por los intereses económicos termina marginando a quien no puede aportar según estas categorías. Cosa que no puede ser. Promover la solidaridad en la sociedad significa despertar la conciencia que la persona debe ocupar un puesto esencial en las políticas de la sociedad.

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enero 21, 2010 Posted by | DISCÍPULOS, DOCUMENTO DE APARECIDA, MISION CONTINENTAL | , , , , , | Deja un comentario

DOCUMENTO DE APARECIDA N. 387-390

8.2 La dignidad humana

387. La cultura actual tiende a proponer estilos de ser y de vivir contrarios a la naturaleza y dignidad del ser humano. El impacto dominante de los ídolos del poder, la riqueza y el placer efímero se han transformado, por encima del valor de la persona, en la norma máxima de funcionamiento y el criterio decisivo en la organización social. Ante esta realidad anunciamos una vez más el valor supremo de cada hombre y de cada mujer. El Creador, en efecto, al poner todo lo creado al servicio del ser humano, manifiesta la dignidad de la persona humana e invita a respetarla (cf. Gn 1, 26-30).

388. Proclamamos que todo ser humano existe pura y simplemente por el amor de Dios que lo creó, y por el amor de Dios que lo conserva en cada instante. La creación del varón y la mujer a su imagen y semejanza es un acontecimiento divino de vida, y su fuente es el amor fiel del Señor. Luego, sólo el Señor es el autor y el dueño de la vida, y el ser humano, su imagen viviente, es siempre sagrado, desde su concepción, en todas las etapas de la existencia, hasta su muerte natural y después de la muerte. La mirada cristiana sobre el ser humano permite percibir su valor que trasciende todo el universo: “Dios nos ha mostrado de modo insuperable cómo ama a cada hombre, y con ello le confiere una dignidad infinita”.

389. Nuestra misión para que nuestros pueblos en Él tengan vida, manifiesta nuestra convicción de que en el Dios vivo revelado en Jesús se encuentra el sentido, la fecundidad y la dignidad de la vida humana. Nos urge la misión de entregar a nuestros pueblos la vida plena y feliz que Jesús nos trae, para que cada persona humana viva de acuerdo con la dignidad que Dios le ha dado. Lo hacemos con la conciencia de que esa dignidad alcanzará su plenitud cuando Dios sea todo en todos. Él es el Señor de la vida y de la historia, vencedor del misterio del mal, y acontecimiento salvífico que nos hace capaces de emitir un juicio verdadero sobre la realidad, que salvaguarde la dignidad de las personas y de los pueblos.

390. Nuestra fidelidad al Evangelio, nos exige proclamar en todos los areópagos públicos y privados del mundo de hoy, y desde todas las instancias de la vida y misión de la Iglesia, la verdad sobre el ser humano y la dignidad de toda persona humana.

noviembre 22, 2009 Posted by | DISCÍPULOS, ENCUENTRO CON JESUCRISTO, MISION CONTINENTAL | , , , , , | Deja un comentario