Discípulos y Misioneros

Documento de Aparecida: Texto y Comentarios

Comentario 243-245

El “encuentro con Jesucristo” constituye el comienzo de todo el caminar cristiano. Señala el comienzo de un nuevo camino, de una nueva orientación en la vida de cada persona. Los ‘evangelios’ nos han dejado un rico testimonio de personas diversas entre sí que se encontraron con Jesucristo, y en este encuentro de fe, aprendieron a vivir su vida en plenitud.

Al subrayar “encuentro” se pone de relieve la dimensión personal. El ‘encuentro’ se da entre personas; el ‘encuentro’ también supone abrirse a la realidad de la otra persona. Basta con estar un poco atento a nuestra vida cotidiana para darse cuenta que cada día nos ‘encontramos’ con muchas personas, por distintas razones o circunstancias. Y cuando nos encontramos con algún ‘amigo’ que hacía tiempo que no lo veíamos, normalmente nos interesamos más por saber de él, queremos escucharle y recordamos lo que él nos dice.

El ‘encuentro con Jesucristo’ tiene consecuencias, marca un antes y un después en la vida de cada persona. Los ‘galileos’ que se encontraron con Jesús se convirtieron en sus discípulos ‘quedaron fascinados y llenos de estupor ante la excepcionalidad de quien les hablaba, ante el modo cómo los trataba’.

El evangelio nos cuenta que muchos son los que se acercaron a Jesucristo: unos por curiosidad, otros porque querían ponerlo a prueba; unos porque veían en Él a un profeta, otros porque necesitan alguna curación, un milagro…

El evangelio de san Juan nos trae un diálogo de Jesús con Juan y Andrés: ellos habían escuchado que Juan el Bautista había venido para preparar el camino a uno `más grande’, al Cordero que quita el pecado del mundo. Juan y Andrés se ven a Jesús, le escuchan con atención, y luego deciden seguirle.
Juan y Andrés van tras de Jesús, y entonces Él les pregunta: “¿qué buscan?”. Qué importante es tener claridad sobre lo que buscamos. Ellos, quizá no se esperaban esta pregunta “¿qué buscan?”, pero responden con el corazón: “Maestro, ¿dónde vives?” (Jn 1, 38), y con esto manifiestan que quieren conocer más de Jesucristo.

El resultado de aquellas preguntas se cuenta en los cuatro evangelios, Juan y Andrés serán los primeros de aquellos ‘Doce’ que luego van a ser enviados a todo el mundo. ‘Se quedaron con Él’ y fueron sus discípulos.

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octubre 19, 2008 Posted by | IGLESIA | , , , , | Deja un comentario

DOMINGO DE PENTECOSTÉS

Domingo de Pentecostés, o Domingo de la Venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles es la solemnidad con la cual concluye el tiempo de Pascua. Pentecostés es el inicio visible de la Iglesia.

La primera lectura (Hch 2,1-11) Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y empezaron a hablar, es el cumplimiento de la promesa del Señor a los discípulos. Fue una mañana del todo singular en la vida de los discípulos. Una mañana que los llevó por nuevos caminos a ellos y a cuantos les escucharon. La venida del Espíritu Santo marca el comienzo visible de la Iglesia, es decir, de aquellos que al escuchar la predicación de los apóstoles sobre la vida del Señor Jesús, creyeron y comenzaron una vida nueva. No se trataba de un cambio dentro del judaísmo, una nueva realidad estaba revelada, una nueva comunidad comenzaba.

El Salmo 103: Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra. El Espíritu del Señor sopló sobre el hombre, y éste se convirtió en un ser viviente, encuentra ahora su significado último. Aquel Espíritu ahora da una “nueva vida”, es el Espíritu del Hijo, la vida del Resucitado.

La segunda lectura (1Co 12,3-7.12-13) “Hemos sido bautizados en un mismo Espíritu para formar un solo cuerpo”. ¿Cómo actúa el Espíritu Santo en los bautizados? De muchos modos. Diversidad de dones, de carismas, de actividades… pero todo esto en la comunión, formando un solo cuerpo. El Espíritu enriquece pero no divide, precisamente la división vino por el pecado, ahora con el bautismo comienza la unión de los hombres: “judíos o no judíos, esclavos o libres hemos recibido un mismo Espíritu en el bautismo”. Esta unidad es la Iglesia, unidad que no significa uniformidad sino comunión.

El Evangelio (Jn 20,19-23) “Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo; reciban el Espíritu Santo”. Estos versículos del día de la Resurrección nos recuerda la unión de la Resurrección con la Misión de los apóstoles; la Resurrección y el Espíritu Santo. La misión de los discípulos tiene su fuente y origen en la misión del Hijo, y de Él reciben la autenticidad del envío, y para realizar esta misión les da el Espíritu Santo. No es sólo la fuerza y buena voluntad de los discípulos, no es un proyecto humano el que tienen por delante. La misión de la Iglesia es ésta, y la misión nuestra la hemos recibido el día de nuestro bautismo: “Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo; reciban el Espíritu Santo”.

Después de la Solemnidad de Pentecostés retomamos el Tiempo Ordinario, que nos llevará hasta la Solemnidad de Cristo Rey.

mayo 13, 2008 Posted by | LITURGIA | , , , , | Deja un comentario

CUARTO DOMINGO DE PASCUA

Las lecturas de este Cuarto Domingo de Pascua están tomas de Hch 2,14.36-41, Sal 22; 1Pe 2,20-25; Jn10,1-10

En este Domingo estamos invitados a unirnos a la Jornada de Oración por las Vocaciones, que el Señor suscite en medio de su Iglesia la respuesta generosa para estar a su servicio.

La primera lectura de hoy nos lleva al día de Pentecostés, cuando Pedro toma la palabra y comienza a anunciar todo lo que significa la Resurrección de Cristo: “Dios lo ha constituido Señor y Mesías”. Parte de este capítulo 2 lo hemos escuchado en los domingos anteriores. Y hoy viene las palabras finales y la reacción de aquellos que escucharon al apóstol: ¿Qué debemos hacer? Y a continuación nos dice: “Los que aceptaron sus palabras se bautizaron y aquel día se les agregaron unos tres mil”. Digamos que con estos que se bautizaron (Bautismo) y recibieron el Espíritu Santo (Confirmación) la Iglesia ha comenzado en extenderse, hasta nosotros.

El Salmo nos pone delante el tema del domingo y no podría ser  otro texto que el que habla de Dios como Pastor de Israel. “El Señor es mi pastor, Aleluya” Cuando veces tendríamos que volver sobre estas palabras del Salmo, para meditarlas y hacerlas parte de nuestra vida.

En la segunda lectura podemos encontrar una respuesta más concreta a la pregunta hecha el día de Pentecostés: ¿Qué debemos hacer?, y en pocas palabras nos dice el Apóstol, imitar a Cristo. Aunque breve, pero muy sugerente es la respuesta que debe empeñar toda nuestra vida. Este texto viene reconocido como un canto a Cristo. “Han vuelto ustedes al pastor y guardián de sus vidas” esto es la vida cristiana, un volver continuamente al Señor presente ahora en la Iglesia, en los sacramentos, en su palabra, en la comunidad… “Para que sigan sus huellas” esta es nuestra identidad, seguir a Cristo.

“Yo soy el buen Pastor, dice el Señor, conozco a mis ovejas y ellas me siguen a mí” ésta es la antífona al Evangelio, y nos permite acoger de un mejor modo las palabras de Jesús, el Buen Pastor.

La imagen del pastor, utilizada por Jesús, nos ayuda a comprender un aspecto más de su vida divina. Jesús, Buen Pastor, es el que guía, el que va por delante, el que cuida, el que está  atento de su rebaño. ¿Quiénes son del rebaño? La primera lectura nos da una respuesta, aquellos que oyendo la predicación apostólica, se dejan tocar y responden desde la fe: ¿Qué debemos hacer?, yo diría que toda la predicación de la Iglesia es ponernos delante de Nuestro Señor y hacerle a Él mismo la pregunta, y escuchar su respuesta en aquellos en quienes ha dejado la misión. ¿Qué es la Iglesia? A partir de estos textos, respondemos: la Iglesia es el rebaño de Jesús, donde Jesús puede decir: conozco a mis ovejas y ellas me siguen a mí.

abril 13, 2008 Posted by | LITURGIA | , , , | Deja un comentario

MISIONEROS…

 Misionero:

Esta es la otra cara de la moneda, lo que complementa al discípulo. No se puede separar, una acompaña a la  otra. Así ha sido desde el comienzo, la misión viene como consecuencia de ser un discípulo. No puede haber un discípulo que no tenga una misión. Un apóstol, que significa “enviado” lleva una cosa concreta que realizar.

Y así es como lo plantea la Iglesia en nuestro tiempo: un discípulo-misionero. Uno que se ha convertido en discípulo es uno que tiene una misión. Como pasa muchas veces, a los bautizados se les olvida la propia misión, o solamente la miran como algo que es bueno y necesario, pero que son otros quienes deben hacer la misión.

¿Quién es un misionero?, ¿Qué es lo propio de misionero?, ¿Cómo se llega a misionero? ¿Podemos aprender de otros?

Y la pregunta esencial: Puedo ser yo un Misionero?, ¿Vivo la misión que he recibido?, ¿Cuál es la misión mía?

febrero 10, 2008 Posted by | IGLESIA | , , | Deja un comentario

Discípulos…

Discípulo,

¿Quién es un discípulo?,

¿Qué es lo propio de discípulo?,

¿Cómo se llega a discípulo?

¿Podemos aprender de otros?

Por supuesto todo esto entre católicos podría parecer algo ya sabido o una contradicción, pero no lo es. Por que siempre se puede confrontar nuestra vida con la vida de aquellos que han sido aúnticos discípulos del Señor. O también se puede decir, que en estos años la Iglesia está animando a los bautizados a ser unos discípulos de Jesucristo, a distinguirse de aquellos que siendo bautizados, no viven la vocación cristiana.

Por eso  en Aparecida, Brasil, los obispos hablaron de animar a los católicos a reavivar la fe cristiana, para que nuestros pueblos en Él- Jesus Camino, Verdad y Vida-tengan vida. A comenzar desde Cristo.

De aquí pasamos a la segunda parte: ¿Puedo yo ser un Discípulo?, ¿Me atrevo ha hacerlo?, ¿Tengo valor?, ¿Soy Bautizado?, ¿Vivo mi inserción en Cristo?, ¿Veo mi vida en clave del Evangelio?

febrero 8, 2008 Posted by | IGLESIA | , , , | 1 comentario