Discípulos y Misioneros

Documento de Aparecida: Texto y Comentarios

Comentario n. 373-379

Cuando hablamos de misión distinguimos dos grandes partes: la misión ad intra y la misión ad gentes.

Con la misión ad intra nos referimos a la misión que se realiza de modo ordinario en los lugares donde la Iglesia se ha radicado. Sería aquellas situaciones donde hay una  estructura  bien definida: Las diócesis, las parroquias, los ordinariatos. Es la tarea permanente de evangelización o “nueva evangelización”  para todos aquellos que viven la fe cristiana. Es como acompañar a la madurez de la fe de los cristianos y enseñarla a las nuevas generaciones. Es quizá la realidad que nos hemos encontrado aquellos que hemos vivido en una comunidad parroquial.

En cambio, con la misión ad gentes, se refiere a un tipo específico de tarea evangelizadora: anunciar por primera vez a Jesucristo a aquellos que aún no le conocen, o no han escuchado hablar de Él. Aquí nos viene a la mente la figura del “misionero”: de quien está dispuesta a ir allá donde hayan hombres que aún no conocen la fe cristiana. Se trata de un comienzo de la Iglesia en estos lugares.

En dos mil años de cristianismo nos damos cuenta que la misión ad gentes es aún una realidad actual y urgente: La Iglesia no puede renunciar a su misión, a su tarea , a su naturaleza misionera. Los misioneros no tienen asegurado el éxito en la misión. Sabemos que las dificultades son de diversa índole, algunas veces, las mismas autoridades civiles no reconocen el derecho a la libertad religiosa. Muchos son los misioneros que se juegan la vida por Jesucristo en la actualidad, quizá no nos enteramos porque no viene dicho en ningún periódico de nuestros países, pero es la realidad.

América Latina tiene madurar esta conciencia misionera. Nuestras comunidades tienen sentir el ardor misionero.

octubre 23, 2009 - Posted by | ENCUENTRO CON JESUCRISTO, FAMILIA CRISTIANA, MISIÓN, MISION CONTINENTAL | , , , , , , , ,

2 comentarios »

  1. La Misión Continental pregonada y programada en Aparecida siento que, en nuestra Iglesia local – hablo de la Misión Inter gentes – todavía la encuentro en una etapa muy “programática”, que no cala en la mente de los feligreses con toda la profundidad que supone el ser misioneros de las enseñanzas de Jesucristo. Acudimos al templo, incluso diariamente, escuchamos las palabras del presbítero, pero nos quedamos corto en el ¿cómo hacer que ese mensaje cristiano, oído ya, por nostros mismo, eche raíz en nuestra manera de ser, de manera que nuestros hermanos en Cristo, sientan el deseo de “ser como nostros”? Hemos de ser (de arriba hacia abajo), en este mundo en el que vivimos, más pragmáticos, y desde luego, honestos en la vivencia del vivir Cristiano: tratar al máximo de HACER nuestra vida como lo haría el mismo Cristo.

    Comentario por Narciso Young Adames | octubre 29, 2011 | Responder

    • Es una lástima que falte el deseo de evangelizar. Los primeros cristianos a donde iban allí anunciaban a Cristo. Pero tampoco podemos quedarnos a esperar a los demás, el Señor comenzó con doce…

      Comentario por Simeón Reyes | noviembre 14, 2011 | Responder


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: