Discípulos y Misioneros

Documento de Aparecida: Texto y Comentarios

Comentario n. 295-300

La catequesis permanente está llamada a entrar en la mente y el corazón de los pastores y de todos aquellos colaboradores en la formación cristiana de los bautizados. Si por una parte se llama a poner más atención en la ‘iniciación cristiana‘ ahora se completa con la ‘catequesis permanente‘. En palabras sencillas esto quiere decir: la catequesis debe acompañar durante toda la vida al cristiano. Desde la infancia a la ancianidad, desde el nacimiento hasta la muerte, desde el Bautismo hasta la Unción de los enfermos.

Me gustaría que quien lea estas palabras se pregunte: ¿yo, cuánto tiempo -semanas, meses, años- recibí la catequesis? No digo sólo hace cuánto tiempo. Algo más: veamos a los niños que ‘van’ a la catequesis: es un grupo constante hasta que llega la recepción del sacramento, y luego ¿qué pasa? Muchos de ellos no regresan. Son como aquellos nueve leprosos de los que habla el Evangelio, fueron curados pero no regresaron a dar la gracias a Jesús.

Otra pregunta: ¿Cuál puede ser la causa? Quizá es muy superficial pensar que los niños, o adolescentes o los jóvenes ‘ya no son como los de antes‘ y con esto nos quedamos tranquilos. En lo personal no creo que tengan toda la culpa los niños ¿Y qué pasa con la familia? Creo que allí está el punto fundamental. Mientras en casa no se respire una fe viva, una fe que se sienta que influye en la vida, será difícil que esto lo perciban los hijos. Tampoco se puede echar la culpa a la sociedad o a la parroquia.

Pueden tener un catequista muy entregado, o un párroco muy ejemplar. Pero esto no basta. Solo se puede motivar a otros cuando se miran personas motivadas. Y si damos todavía un paso más: ¿cuántos de los adultos están dispuestos a seguir un proceso continuo de catequesis? ¿No nos encontramos a caso, con que no hay tiempo, o que hay tantas otras cosas que no pueden esperar? Si es difícil convencer a un adulto para que asista a una catequesis permanente, ¿cómo no lo va a ser para los jóvenes? Está claro que para los adultos cambia los modos y las formas de la catequesis.

Por supuesto que no es fácil. Hay que saber hacer renuncias. También supone un gran trabajo y cooperación pastoral. Es necesario contar en las parroquias con la disponibilidad de los agentes de pastoral. De esto tienen experiencias los miembros de las parroquias, grupos, comunidades o movimientos que periódicamente se reúnen para compartir y vivir la fe. Animo a todos a reflexionar en este punto fundamental.

marzo 14, 2009 - Posted by | DISCÍPULOS, ENCUENTRO CON JESUCRISTO, FAMILIA CRISTIANA, MISION CONTINENTAL | , , , , , , ,

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