Discípulos y Misioneros

Documento de Aparecida: Texto y Comentarios

DOCUMENTO DE APARECIDA N. 174-177

174. Los mejores esfuerzos de las parroquias, en este inicio del tercer milenio, deben estar en la convocatoria y en la formación de laicos misioneros. Solamente a través de la multiplicación de ellos podremos llegar a responder a las exigencias misioneras del momento actual.

También es importante recordar que el campo específico de la actividad evangelizadora laical es el complejo mundo del trabajo, la cultura, las ciencias y las artes, la política, los medios de comunicación y la economía, así como los ámbitos de la familia, la educación, la vida profesional, sobre todo en los contextos donde la Iglesia se hace presente solamente por ellos.

175. Siguiendo el ejemplo de la primera comunidad cristiana (cf. Hch 2, 46-47), la comunidad parroquial se reúne para partir el pan de la Palabra y de la Eucaristía y perseverar en la catequesis, en la vida sacramental y la práctica de la caridad. En la celebración eucarística, ella renueva su vida en Cristo. La Eucaristía, en la cual se fortalece la comunidad de los discípulos, es para la Parroquia una escuela de vida cristiana. En ella, juntamente con la adoración eucarística y con la práctica del sacramento de la reconciliación para acercarse dignamente a comulgar, se preparan sus miembros en orden a dar frutos permanentes de caridad, reconciliación y justicia para la vida del mundo.

a) La Eucaristía, fuente y culmen de la vida cristiana, hace que nuestras parroquias sean siempre comunidades eucarísticas que viven sacramentalmente el encuentro con Cristo Salvador. Ellas también celebran con alegría:

b) En el Bautismo: la incorporación de un nuevo miembro a Cristo y a su cuerpo que es la Iglesia.

c) En la Confirmación: la perfección del carácter bautismal y el fortalecimiento de la pertenencia eclesial y de la madurez apostólica.

d) En la Penitencia o Reconciliación: la conversión que todos necesitamos para combatir el pecado, que nos hace incoherentes con los compromisos bautismales.

e) En la Unción de los Enfermos: el sentido evangélico de los miembros de la comunidad, seriamente enfermos o en peligro de muerte.

f) En el sacramento del Orden: el don del ministerio apostólico que sigue ejerciéndose en la Iglesia para el servicio pastoral de todos los fieles.

g) En el Matrimonio: el amor esponsal que como gracia de Dios germina y crece hasta la madurez haciendo efectiva en la vida cotidiana la donación total que mutuamente se hicieron al casarse.

176. La Eucaristía, signo de la unidad con todos, que prolonga y hace presente el misterio del Hijo de Dios hecho hombre (cf. Fil 2,6-8), nos plantea la exigencia de una evangelización integral. La inmensa mayoría de los católicos de nuestro continente viven bajo el flagelo de la pobreza. Esta tiene diversas expresiones: económica, física, espiritual, moral, etc.

Si Jesús vino para que todos tengamos vida en plenitud, la parroquia tiene la hermosa ocasión de responder a las grandes necesidades de nuestros pueblos. Para ello, tiene que seguir el camino de Jesús y llegar a ser buena samaritana como Él. Cada parroquia debe llegar a concretar en signos solidarios su compromiso social en los diversos medios en que ella se mueve, con toda “la imaginación de la caridad”. No puede ser ajena a los grandes sufrimientos que vive la mayoría de nuestra gente y que, con mucha frecuencia, son pobrezas escondidas.

Toda auténtica misión unifica la preocupación por la dimensión trascendente del ser humano y por todas sus necesidades concretas, para que todos alcancen la plenitud que Jesucristo ofrece.

177. Benedicto XVI nos recuerda que “el amor a la Eucaristía lleva también a apreciar cada vez más el Sacramento de la Reconciliación”. Vivimos en una cultura marcada por un fuerte relativismo y una pérdida del sentido del pecado que nos lleva a olvidar la necesidad del sacramento de la Reconciliación para acercarnos dignamente a recibir la Eucaristía.

Como pastores, estamos llamados a fomentar la confesión frecuente. Invitamos a nuestros presbíteros a dedicar tiempo suficiente para ofrecer el sacramento de la reconciliación con celo pastoral y entrañas de misericordia, a preparar dignamente los lugares de la celebración, de manera que sean expresión del significado de este sacramento.

Igualmente, pedimos a nuestros fieles valorar este regalo maravilloso de Dios y acercarse a él para renovar la gracia bautismal y vivir, con mayor autenticidad, la llamada de Jesús a ser sus discípulos y misioneros. Nosotros, obispos y presbíteros, ministros de la reconciliación, estamos llamados a vivir, de manera particular, la intimidad con el Maestro. Somos conscientes de nuestra debilidad y de la necesidad de ser purificados por la gracia del sacramento, que se nos ofrece para identificarnos cada vez más con Cristo, Buen Pastor y misionero del Padre. A la vez, con plena disponibilidad, tenemos la alegría de ser ministros de la reconciliación, también nosotros hemos de acercarnos frecuentemente, en un camino penitencial, al Sacramento de la Reconciliación.

julio 26, 2008 - Posted by | IGLESIA, MISIÓN | , , , , ,

4 comentarios »

  1. ES EL MOMENTO SOÑADO PARA SALVAR A NUESTRA AMERICA: LA JUVENTUD ESTA SEDIENTA DE LA FE VIVIDA Y TESTIMONIADA. JESÚS NOS DICE A TODOS ESPECIALMENTE A NOSOSTROS LOS SACERDOTES QUE TENGAMOS EL CORAJE DE JESÚS QUE ME DICE:”YO HE VENIDO A SERVIR Y NO A NO QUE ME SIRVAN” VALIENTE Y CLARO JESÚS.
    YO TENGO CLARO ESTA POSTURA FRENTE A MILES DE JOVENES A QUIENES ATIENDO CON INMENSO AMOR.

    Comentario por P.JOSÉ FORBES SDB | marzo 3, 2009 | Responder

    • Gracias p. José por su testimonio y por su entrega. Creo que tiene una gran experiencia para transmitir a tantos que se encuentran en torno a usted, especialmente a través la educación con el carisma propio de un salesiano.
      Un gran saludo.
      p. Simeón

      Comentario por Simeón Reyes | marzo 3, 2009 | Responder

  2. SOMOS UNA PAREJA QUE VIVE EN EL ESTADO DE BAJA CALIFORNIA SUR Y TENEMOS LO QUE VA DE ESTA SEMANA ASISTIENDO A UN RETIRO CUARESMAL EN EL QUE SE HA ESTADO HABLANDO SOBRE EL DOCUMENTO DE APARECIDA Y ESTAMOS MUY FELICES DE HABER TENIDO ESTA OPORTUNIDAD DE CONOCER UN POCO MAS SOBRE ESTE DOCUMENTO Y NOS HEMOS DADO CUENTA DEL COMPROMISO TAN GRANDE QUE TENEMOS TODOS LOS LAICOS COMPROMETIDOS CON LA EVANGELIZACION DE NUESTRA COMUNIDAD Y LA TAREA TAN GRANDE QUE NOS ESPERA, ESPERAMOS QUE CON LA FORTALEZA Y LA VALENTIA QUE NOS DE NUESTRO SEÑOR JESUS SEGUIR CON MUCHO ANIMO ESA TAREA Y LLEVAR ESE MENSAJE DE AMOR QUE JESUS NOS PIDE QUE LLEVEMOS A TODOS NUESTROS HERMANOS EN ESPECIAL A LOS QUE TODAVIA NO LO CONOCEN.

    Comentario por elva y victor | marzo 12, 2009 | Responder

    • Un saludo a los hermanos que se encuentran en Baja California Sur. Descubrir la riqueza de los documentos nos ayuda a recibir las reflexiones que han hecho los obispos de América Latina.
      En particular el Documento de Aparecida quiere despertar la conciencia de todo bautizado que su identidad no puede ser otra que la de un discípulo que en el seguimiento de Jesucristo se convierte en un testimonio, en un misionero suyo. Y esto conlleva un proceso de formación continuo.
      Un saludo a ustedes, y que hayan tenido un buen retiro espiritual.
      P. Simeón

      Comentario por Simeón Reyes | marzo 15, 2009 | Responder


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: