Discípulos y Misioneros

Documento de Aparecida: Texto y Comentarios

Comentario n. 170-173

La parroquia: Comunidad de comunidades. Aquí se recoge una definición de parroquia presentada en un documento anterior, y que concibe la parroquia, más que como un determinado territorio, como una “Comunidad” que a su vez está formada por “diversas comunidades”.

La comunión, de la que hemos hablado en números anteriores, tiene otro modo de concretizarse: en la vida parroquial. Es fácil descubrir como en las parroquias hay diversidad de “comunidades”, en unas más que otras, pero todas con un mismo fin: llevarnos a la vivencia de fe cristiana. Nos referimos a los diversos grupos parroquiales, pastorales, ministerios, comunidades, movimientos, asociaciones, institutos… presentes en la parroquia. Uno que vive dentro de la parroquia habrá experimentado dificultades para coordinar el trabajo con estas diferentes realidades; algunas veces es palpable cierta rivalidad o crítica de unos con otros, -que en el fondo se deriva de la falta de conversión-  pero se trata se superar todo esto para ver el desafío que tenemos todos por delante: “ser responsables de la evangelización de los hombres y mujeres en sus ambientes”.

La comunidad parroquial tiene una singular importancia: “en ella viven y se forman los discípulos misioneros de Jesucristo”. Es importante  dar el lugar que tiene la parroquia, que de modo especial se visualiza en Domingo, donde la gran comunidad escucha al Señor y celebra su memorial.  Superar también dentro de la Iglesia nuestros particularismos: antes que pertenecer a tal o cual comunidad o movimiento somos una única Iglesia, redimida con la sangre de Jesucristo.

Una llamada de los obispos reunidos en Aparecida va en este sentido: impulsar la “renovación misionera de las parroquias” para conseguir que: que sus miembros se sientan y sean realmente discípulos y misioneros de Jesucristo en comunión. Conseguir esto no es tarea fácil. Cada uno se aferra a sus propias convicciones. En lo personal creo que vale la pena aceptar este reto, y a esto se dirige el blog –conocer el texto de Aparecida y ofrecer algunos comentarios- insistir “con ocasión o sin ella” –como dice san Pablo- sobre esta urgencia pastoral: que todos los bautizados nos sintamos y lo seamos, en la medida de nuestras capacidades, “discípulos y misioneros” de Jesucristo, para que nuestros pueblos en Él tengan vida.  

 

 

 

julio 21, 2008 - Posted by | IGLESIA, MISIÓN | , , , , ,

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