Discípulos y Misioneros

Documento de Aparecida: Texto y Comentarios

Comentario n. 154-157

“Llamados a vivir en comunión”. La llamada de Jesucristo a sus discípulos, va seguida de aceptar la misión que supone ser sus discípulos. Esta misión es continuada en el tiempo por la acción del Espíritu Santo: hace entrar en la comunión con Jesucristo. A quienes fue anunciada “la buena nueva”, “el Evangelio”, “la salvación” comprendieron que esto comportaba un nuevo modo de vivir. De la profesión de fe nacía unos nuevos lazos que unen a los creyentes, de la “fracción del pan” brotaba la unión más fuerte: eran un solo cuerpo, puesto que comían de un mismo “Pan”.

La llamada a vivir en comunión no es otra cosa sino el vivir la experiencia del conocer a Jesucristo, Él nos introduce en la comunión con el Padre y el Espíritu Santo; al entrar en comunión con el Padre aprendemos a reconocernos como hermanos unos de otros, “hijos de un mismo Padre”. Podemos decir que la comunión es fruto del conocer a Jesucristo: una manifestación clara de la acción divina en los hombres. Si el pecado es causa de división, la redención es el comienzo de una nueva comunión con Dios y unidad entre los hombres.

Esta comunión es la autenticidad del conocimiento de Jesucristo. Pero a muchos de nosotros está lejos de reconocer una auténtica comunión con los que se hacen llamar “cristianos”. El término “cristiano” viene aplicado por primera vez a los discípulos de Antioquía: fue en Antioquía donde los discípulos recibieron por primera vez el nombre de cristianos (Hch 11,26). Estos discípulos son los que habían recibido el bautismo el día de Pentecostés, luego de escuchar la predicación de san Pedro.

Esta será una característica: la apostolicidad de la Iglesia. “Es difícil tener a Dios por Padre, si no tenemos a la Iglesia por madre” decía un padre de la Iglesia, para decir, que reconocer la Iglesia como comunión es importantísimo en el camino cristiano. No todo el que habla de Cristo, habla de comunión. ¿Por qué?

En la oración de Jesús había un deseo que los discípulos puedan vivir en comunión: “que sean uno, como nosotros somos uno”. Este es el camino de la comunión, el camino del acoger el amor de Dios sin mutilarlo por nuestras diferencias.

junio 26, 2008 - Posted by | DISCÍPULOS, IGLESIA | , , , , , , ,

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