Discípulos y Misioneros

Documento de Aparecida: Texto y Comentarios

APARECIDA N. 52-59

52.      Entre los aspectos positivos de este cambio cultural aparece el valor fundamental de la persona, de su conciencia y experiencia, la búsqueda del sentido de la vida y la trascendencia. El fracaso de las ideologías dominantes para dar respuesta a la búsqueda más profunda del significado de la vida, ha permitido que emerja como valor la sencillez y el reconocimiento en lo débil y lo pequeño de la existencia, con una gran capacidad y potencial que no puede ser minusvalorado. Este énfasis en el aprecio de la persona abre nuevos horizontes, donde la tradición cristiana adquiere un renovado valor, sobre todo cuando se reconoce en el Verbo encarnado y que nace en un pesebre, y asume una condición humilde, de pobre.

53.      La necesidad de construir el propio destino y el anhelo de encontrar razones para la existencia, puede poner en movimiento el deseo de encontrarse con otros y compartir lo vivido, como una manera de darse una respuesta. Se trata de una afirmación de la libertad personal y, por ello, de la necesidad de cuestionarse en profundidad las propias convicciones y opciones.

54.      Pero junto con el énfasis en la responsabilidad individual en medio de sociedades que promueven a través de los medios el acceso a bienes, se niega paradójicamente el acceso de los mismos a las grandes mayorías, bienes que constituyen elementos básicos y esenciales para vivir como personas.

55.      El énfasis en la experiencia personal y lo vivencial nos lleva a considerar el testimonio como un componente clave en la vivencia de la fe. Los hechos son valorados en cuanto que son significativos para la persona. En el lenguaje testimonial podemos encontrar un punto de contacto con las personas que componen la sociedad y de ellas entre sí.

56.      Por otra parte, la riqueza y la diversidad cultural de los pueblos de América Latina y El Caribe resultan evidentes. Existen en nuestra región diversas culturas indígenas, afrodescendientes, mestizas, campesinas, urbanas y suburbanas. Las culturas indígenas se caracterizan sobre todo por su apego profundo a la tierra y por la vida comunitaria, y por una cierta búsqueda de Dios. Las afrodescendientes se caracterizan, entre otros elementos, por la expresividad corporal, el arraigo familiar y el sentido de Dios. La cultura campesina está referida al ciclo agrario. La cultura mestiza, que es la más extendida entre muchos pueblos de la región, ha buscado en medio de contradicciones sintetizar a lo largo de la historia estas múltiples fuentes culturales originarias, facilitando el diálogo de las respectivas cosmovisiones y permitiendo su convergencia en una historia compartida. A esta complejidad cultural habría que añadir también la de tantos inmigrantes europeos que se establecieron en los países de nuestra región.

57.      Estas culturas coexisten en condiciones desiguales con la llamada cultura globalizada. Ellas exigen reconocimiento y ofrecen valores que constituyen una respuesta a los antivalores de la cultura que se impone a través de los medios de comunicación de masas: comunitarismo, valoración de la familia, apertura a la trascendencia y solidaridad. Estas culturas son dinámicas y están en interacción permanente entre sí y con las diferentes propuestas culturales.

58.      La cultura urbana es híbrida, dinámica y cambiante, pues amalgama múltiples formas, valores y estilos de vida, y afecta a todas las colectividades. La cultura suburbana es fruto de grandes migraciones de población en su mayoría pobre, que se estableció alrededor de las ciudades en los cinturones de miseria. En estas culturas los problemas de identidad y pertenencia, relación, espacio vital y hogar son cada vez más complejos.

59.      Existen también comunidades de migrantes que han aportado las culturas y tradiciones traídas de sus tierras de origen, sean cristianas o de otras religiones. Por su parte, esta diversidad incluye a comunidades que se han ido formando por la llegada de distintas denominaciones cristianas y otros grupos religiosos. Asumir la diversidad cultural, que es un imperativo del momento, implica superar los discursos que pretenden uniformar la cultura, con enfoques basados en modelos únicos.

abril 22, 2008 - Posted by | DISCÍPULOS, IGLESIA | , , ,

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