Discípulos y Misioneros

Documento de Aparecida: Texto y Comentarios

QUINTA SEMANA DE PASCUA

Las lecturas propuestas para este Quinto Domingo de Pascua son las siguientes: Hch 6,17; Sal 32; 1Pe 2,4-9; Jn 14,1-12

Con la primera lectura nos situamos al inicio del camino de la Iglesia. Los Apóstoles una vez que reciben el Espíritu Santo comienzan la misión que Jesús les había encomendado. Los primeros capítulos del libro de Hechos de los Apóstoles nos transmite diversas situaciones de los apóstoles y de la Iglesia naciente: predicación, curaciones, bautizos, críticas, persecuciones, predicación a los paganos…

Hoy escuchamos el momento en el cual se toma una nueva decisión: la institución de los diáconos. La comunidad va creciendo y al interno surgen nuevas realidades que atender entre los creyentes. Por una parte están los apóstoles que tiene la misión recibida del Señor “vayan por todo el mundo y prediquen”, y por otra cuentan con la ayuda del Espíritu Santo “quien les recordará lo que yo les he dicho”. Tienen que elegir a uno para que ocupe el lugar que dejó Judas Iscariote, y ahora tienen que elegir a algunos para que se dediquen al servicio de las mesas: “hombres de buena reputación, llenos del Espíritu Santo y sabiduría… se los presentaron a los apóstoles, les impusieron las manos orando“. A estos se les llamó diáconos. Y vienen los nombres de ellos: Esteban, hombre lleno de fe y del Espíritu… más adelante los apóstoles se reunirán para declarar que los bautizados provenientes de los gentiles, no tienen que seguir las costumbres judías (cap. 15) y así se han tomado decisiones a lo largo de la historia. Así hasta nuestros días. Para quien está muy cercano al quehacer de su parroquia esto se repite: nos damos cuenta que tenemos que atender tal situación, ¿quién lo hará? a veces hay algunos que tienen más disposición, que colaboran más de cerca, que son más idóneos, que saben manejar mejor aquella situación que va desde la más sencilla hasta las más complicadas, a veces se puede resolver desde una comunidad, un grupo, una pastoral, una parroquia, otras veces se tiene que pedir a la diócesis… y así sucesivamente. Siempre actuamos en comunión, no por sobresalir, sino por servir.

El salmo nos hace repetir: “el Señor cuida de aquellos que lo temen” que expresa la confianza que la súplica dirigida al Señor no queda sin respuesta. Y la ayuda nos puede venir de diversos cauces, uno muy concreto queda reflejado en la primera lectura: de los mismos hermanos.

La segunda lectura trae una palabras que expresan la identidad de cada bautizado y al mismo tiempo traza un camino de vida: “ustedes son estirpe elegida, sacerdocio real“… “ustedes entran en la edificación como piedras vivas” “dichosos ustedes que han creído” “para que proclamen la obra maravillosa del que los llamó  de las tinieblas a su luz admirable”. Caer en la cuenta de todo lo que significa esto es tarea personal y comunitaria. Recuerdo que es importante “ofrecer sacrificios espirituales” es lo que cada uno puede hacer en su vida de cada día. ¿Qué ofrezco al Señor?

Yo soy el camino, la verdad y la vida” estas palabras del Evangelio de San Juan han resonado con más insistencia a raíz del Documento de Aparecida, donde se toman estas palabras para marcar el camino de cada discípulo. Y en el tiempo de Pascua, este texto de evangelio se presenta muy sugerente, podemos pensar que se trata de unas palabras de despedida de Jesús “voy a prepararles un lugar“. Jesús Resucitado que les dice estas palabras a los discípulos: “volveré y los llevaré conmigo para que donde estoy yo estén también ustedes“. Estas palabras tienen que animar al discípulo, quien tiene que confiar en las palabras la revelación del Resucitado. La vida del discípulo no se entiende sino en la comunión con su Señor: nos hacemos parte de su Cuerpo por el Bautizo (yo soy la vid, ustedes los sarmientos), recibimos su mismo Espíritu en la Confirmación, se nos da como alimento en la Eucaristía, nos ilumina con su Palabra, “yo estoy con ustedes todos los días”, y nos precede como quien ha ido a preparar un lugar en la casa de su Padre.

abril 20, 2008 - Posted by | LITURGIA | , ,

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: