Discípulos y Misioneros

Documento de Aparecida: Texto y Comentarios

DOCUMENTO DE APARECIDA N. 417-421

8.6.3 Enfermos

417. La Iglesia ha hecho una opción por la vida. Esta nos proyecta necesariamente hacia las periferias más hondas de la existencia: el nacer y el morir, el niño y el anciano, el sano y el enfermo. San Ireneo nos dice que “la gloria de Dios es el hombre viviente”, aun el débil, el recién concebido, el gastado por los años y el enfermo. Cristo envió a sus apóstoles a predicar el Reino de Dios y a curar a los enfermos, verdaderas catedrales del encuentro con el Señor Jesús.

418. Desde el inicio de la evangelización se ha cumplido este doble mandato. El combate a la enfermedad tiene como finalidad lograr la armonía física, psíquica, social y espiritual para el cumplimiento de la misión recibida. La Pastoral de la Salud es la respuesta a los grandes interrogantes de la vida, como son el sufrimiento y la muerte, a la luz de la muerte y resurrección del Señor.

419. La salud es un tema que mueve grandes intereses en el mundo, pero que no proporcionan una finalidad que la trascienda. En la cultura actual no cabe la muerte y, ante su realidad, se trata de ocultarla. Abriéndola a su dimensión espiritual y trascendente, la Pastoral de la Salud se transforma en el anuncio de la muerte y resurrección del Señor, única verdadera salud. Ella aúna en la economía sacramental del amor de Cristo, el amor de muchos “buenos samaritanos”, presbíteros, diáconos, religiosas, laicos y profesionales de la salud. Las 32.116 instituciones católicas dedicadas a la Pastoral de la Salud en América Latina representan un recurso para la evangelización que se debe aprovechar.

420. En las visitas a los enfermos en los centros de salud, en la compañía silenciosa al enfermo, en el cariñoso trato, en la delicada atención a los requerimientos de la enfermedad se manifiesta, a través de los profesionales y voluntarios discípulos del Señor, la maternidad de la Iglesia que arropa con su ternura, fortalece el corazón y, en el caso del moribundo, lo acompaña en el tránsito definitivo. El enfermo recibe con amor la Palabra, el perdón, el Sacramento de la Unción y los gestos de caridad de los hermanos. El sufrimiento humano es una experiencia especial de la cruz y de la resurrección del Señor.

421. Se debe, por tanto, alentar en las Iglesias particulares la Pastoral de la Salud que incluya distintos campos de atención. Consideramos de gran prioridad fomentar una pastoral con personas que viven con el VIH Sida, en su amplio contexto y en sus significaciones pastorales: que promueva el acompañamiento comprensivo, misericordioso y la defensa de los derechos de las personas infectadas; que implemente la información, promueva la educación y la prevención, con criterios éticos, principalmente entre las nuevas generaciones para que despierte la conciencia de todos a contener esta pandemia. Desde esta V Conferencia pedimos a los gobiernos el acceso gratuito y universal de los medicamentos para el Sida y las dosis oportunas.

marzo 10, 2010 Publicado por | DOCUMENTO DE APARECIDA, ENCUENTRO CON JESUCRISTO, IGLESIA, MISION CONTINENTAL | , , , , , | Deja un comentario

Comentario n. 358-359

Viendo la situación de muchas personas en América Latina, “muchos abandonados, excluidos e ignorados en su miseria y su dolor” el discípulo de Jesucristo se siente interpelado a un “mayor compromiso a favor de la cultura de la vida”.

La Iglesia quiere una vida más digna para todos. No lo hace desde una perspectiva social o política, sino desde la convicción que “la vida sólo se desarrolla  plenamente en la comunión fraterna y justa”. El Evangelio nos descubre un modo de ver el mundo y sus relaciones. La Iglesia nos propone unos principios, reflexiones y líneas de acción a través de la Doctrina Social. Consideramos que debemos poner siempre en primer término que el amor a Dios es inseparable del amor al prójimo.

Los hombres y mujeres que quieren vivir según el Evangelio buscan también que esos valores lleguen a ser parte de la realidad en que vivimos. Personas nuevas que buscan estructuras nuevas que respondan mejor al plan divino de salvación.

septiembre 22, 2009 Publicado por | ENCUENTRO CON JESUCRISTO, FAMILIA CRISTIANA, MISION CONTINENTAL | , , , , , , | Deja un comentario

Comentario n. 98

Llegamos casi al final de esta primera parte que viene caracterizada como “la mirada de los discípulos misioneros sobre la realidad”, a este punto se responde ¿qué nos dice la presente realidad sociocultural, económica, socio-política, biodiversidad?, ¿Cómo ha estado presente la Iglesia?, ¿Cuáles son nuestras esperanzas y nuestros límites?, ¿Qué desafíos se nos presentan  “en esta hora histórica”?, en resumen: ¿Cuál es la situación de nuestra Iglesia? El punto 98 afirma que la Iglesia Católica en América Latina y el Caribe ha dado testimonio de Cristo, es decir, ha hecho presente la gran novedad que supone la Encarnación del Verbo, de quien quiso habitar en medio de los  hombres.

¿Y en qué se constata que ha dado testimonio de Cristo? Es difícil sintetizar en pocas líneas los frutos de  testimoniar a Cristo. Por supuesto que no se señala todo, no esa la finalidad, pero algunas cosas son fundamentales decirlas: junto al anuncio del Evangelio ha estado el testimonio de la caridad, caridad como expresión concreta del amor al prójimo, no sólo como un acto aislado, caridad como viene propuesta en la primera encíclica del Papa Benedicto XVI (Deus Caritas Est). Fruto de la predicación del Evangelio es la caridad: servicio a los pobres, promoción de la dignidad humana, la justicia, defensa los derechos humanos, la reconciliación…

Consecuencia de las distintas iniciativas del servicio de la caridad es que la Iglesia tiene un reconocimiento y una credibilidad social. Algunas veces aparecen publicaciones donde se preguntan por la credibilidad de las instituciones, y es frecuente encontrar que la opinión común le reconoce un lugar especial para la Iglesia. Basta pensar en las diversas ocasiones en que la Iglesia colabora como mediadora para alcanzar acuerdos en distintos conflictos. ¿Y por qué esa credibilidad? Porque en la misión de la Iglesia está por encima de los diversos intereses de cualquier institución. No se ata las manos ni se pone al servicio de ideologías.

“Con su voz ha ayudado a dar orientaciones prudentes y a promover la justicia, los derechos humanos y la reconciliación de los pueblos”.  Llevar adelante esta tarea es difícil y complicada, suele suscitar enemistades e incomprensiones hacia la Iglesia, o llegar  hasta ser amenazado, perseguido  y en muchos casos sufrir la muerte.

Si la Iglesia defiende la dignidad humana es porque hay situaciones que le son contrarias, injustas y contrarias al plan de Dios; y es lógico que quien se sienta señalado en una situación concreta vea en la Iglesia una institución “incómoda”. Y esto no es alejarse de la misión sobrenatural. La predicación del Evangelio tiene que iluminar la vida de los hombres, los cristianos tienen que ser “fermento”, “sal del mundo y luz de la tierra”; sin embargo nos damos cuenta como en ocasiones se acusa a la Iglesia de “meterse” en campo que no le corresponde. Y muchos cristianos han sido capaces de llegar hasta las últimas consecuencias, son los “testigos de la fe”. Con una expresión similar se refería Juan Pablo II, en el año 2000, a los mártires del siglo XX, entre ellos Monseñor Oscar Romero. Por eso conviene no olvidar a los “testigos valientes santos y santas, y de quienes aún sin haber sido canonizados, han vivido con radicalidad el evangelio y han ofrendado su vida por Cristo, por la Iglesia y por su pueblo”.

mayo 16, 2008 Publicado por | IGLESIA, MISIÓN | , , , , | Deja un comentario

   

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