Discípulos y Misioneros

Documento de Aparecida: Texto y Comentarios

Comentario n. 164-167

Lugares eclesiales para vivir la comunión: la diócesis. Los creyentes, aquellos que habían creído en el anuncio de los apóstoles, formaron comunidades cristianas, donde se fortalecían en la fe y la testimoniaban. Con el pasar de los años, y una vez superado el periodo de persecución, la Iglesia pudo organizarse mejor para atender a los creyentes. De este modo se formaron las “diócesis” o sea un determinado terrritorio a cuyo cargo estaba un obispo. El Obispo tiene el cuidado pastoral en aquel terrritorio; los presbíteros son sus colaboradores, como también los diáconos.

De este modo las “diócesis” que ahora conocemos se han formado a partir de aquellas primeras, en unión y comunión con las anteriores. Cada diócesis se conoce como una “Iglesia Particular”, o sea una parte o porción de la “Iglesia Universal”.

Cada uno de nosotros pertence a una diócesis ( o arquidiócesis), donde hay un obispo y unos sacerdotes que continúan la misión recibida de los apóstoles. Amar nuestra Iglesia particular nos lleva a amar a toda la Iglesia. Reconocemos también como fundamental la comunión con el Obispo de Roma, o sea el Papa, pues como sucesor del apóstol Pedro ha recibido una tarea importantísima: confirmar en la fe a sus hermanos.

Vivir en comunidad, vivir en la Iglesia nos lleva a superar las concepciones particulares de la fe. Nos libra de la pretensión de hacer una “iglesia a nuestro modo o según nuestros gustos”.

Julio 11, 2008 - Publicado por Simeón Reyes | IGLESIA, MISIÓN | , , , , , | Aún no hay comentarios

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