Discípulos y Misioneros

La Misión de la Iglesia Hoy

DISCÍPULOS Y MISIONEROS DE JESUCRISTO

 Este documento tiene como destinatarios a todos los bautizados. Y con una propuesta específica: hacer de todos ellos unos auténticos discípulos de Jesucristo, para que conociéndolo sean capaces de anunciarlo con la propia vida. Y como levadura sean fermento de la sociedad.        

Esto nos es una doctrina nueva. Se trata de responder a una exigencia nueva de nuestro tiempo. Ante la realidad de nuestro Continente, de nuestro país, de nuestros pueblos  los obispos dicen que mirando nuestro mundo con los ojos de fe, se descubre que necesario recordar a los bautizados  la dimensión misionera de cada uno.

Nuestros pueblos recibieron el anuncio de la fe, y esto se transformó en una cultura cristiana. Pero hoy en día, muchas cosas han cambiado y la sociedad cambia continuamente. Claro que no se trata de unos cambios superficiales o pasajeros, sino de una transformación de la sociedad en su conjunto. Estos cambios que se presentan inevitables, pero pueden ser y de hecho son unos nuevos retos para la Iglesia en su conjunto, y para cada uno  de los cristianos en particular.

En otro tiempo la vivencia y la transmisión de la fe encontraba unos cauces bien definidos y que daban resultado; quizá había algunas cosas que se podían mejorar, costumbres que purificar, pero en términos generales había  una respuesta para el sentido de la vida de cada hombre y de cada mujer.

Viendo la sociedad actual se ve necesario que los discípulos de Jesucristo “aporten” lo que es propio de ellos: la fe en Jesucristo, Camino, Verdad y Vida.  Caminar desde Cristo, caminar con Cristo, vivir de Cristo son elementos de una vivencia cristiana.

El Documento de Aparecida nos viene a decir que en el mundo que vivimos y donde cada uno desarrolla su existencia  debe vivir su vocación cristiana: como presbítero, como religioso, como laico, casado o soltero.

Febrero 18, 2008 - Publicado por Simeón Reyes | DISCÍPULOS | , , | 1 comentario

1 comentario »

  1. Retomando el primer parrafo, sobre la autenticidad (calidad de verdadero) del discipulo y poniendolo en la perspectiva Cuaresmal, es bueno retomar el mensaje del Papa para esta Cuaresma
    “..La preocupación del discípulo es que todo sea para mayor gloria de Dios. Jesús nos enseña: “Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestra buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mt 5,16). Por tanto, hay que hacerlo todo para la gloria de Dios y no para la nuestra.”
    Esta debe ser la actitud de discipulo verdadero, con lo cual estaremos siendo luz, sal y fermento para un mundo al que queremos conquistar para Cristo.

    Comentario por OSCAR ARMANDO AREVALO | Febrero 19, 2008

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