BENEDICTO XVI: LA CONVERSIÓN
La Cuaresma es Conversión «Conviértete y cree en el Evangelio» (Cf. Marcos 1, 15):
· la verdad de la existencia humana: somos criaturas limitadas, pecadores que siempre necesitamos penitencia y conversión.
· La invitación a la conversión es, por tanto, un impulso a volver a los brazos de Dios, Padre tierno y misericordioso, a fiarse de Él.
· La Iglesia repite que la conversión es ante todo una gracia, un don que abre el corazón a la infinita bondad de Dios.
· Convertirse quiere decir, entonces, dejarse conquistar por Jesús (Cf. Filipenses 3, 12)
· Implica por tanto seguir humildemente las enseñanzas de Jesús y caminar siguiendo dócilmente sus huellas.
· Finalmente: «¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si arruina su vida?» (Marcos 8, 35-36)
Se trata de breves afirmaciones que dan para reflexionar bastaste.
Cuando se escucha al Papa hablar de la conversión suscita un grandísimo deseo por caminar hacia una vida más llena de Dios. Emociona la “juventud” de su corazón, dispuesto a asumir siempre de nuevo el reto de “convertirse a Dios”; y da gusto escucharle decir que, en el fondo, CONVERTIRSE es un regalo del Padre, un DON de DIOS.
Doy gracias a Dios por nuestro Papa.
EL amor de Dios es la fuente de la verdad y las palabras de su santidad el papa hace que nuestro corazón joven tenga deseo de seguir fielmente el llamado a la conversion
por que Dios dispone de su mejor apostol para servicio de sus hijos.
Gracias por sus palabras que sirven de alimento para nuestro espiritu que la virgen lo acompañe siempre.
El Señor dijo a Pablo, en una visión: “No tengas miedo, sigue hablando y no calles”. (Hechos 18:9) y con ocasión de la celebración del Patrono de los Periodistas San Francisco de Sales el Santo Padre repitió: “!No tengáis miedo a la oposición del mundo! Jesús nos ha asegurado “Yo he vencido al mundo”” (Jn 16,33) en clara invitación a la conversión a través del buen uso de los mass media.
Sólo el espíritu del mal, que ronda libre en el mundo y se apodera de gente incauta, laxa en su corazón y su alma, desprovista de FE, que ignora adrede la existencia de Dios, y ha abrazando corrientes relativistas falsarias, que le han dicho que vivir sin Dios, no importa; es necesario tomar conciencia de la verdad, porque ella nos hace libres y porque además esa verdad, está en la palabra de DIOS.
Agradecido por compartir “BENEDICTO XVI: LA CONVERSIÓN” y felicitaciones por el blog.